Vuelta al trabajo…¿y el bebé?

Una vez transcurridas las 16 escasas semanas de baja maternal o las 20 si les has añadido las vacaciones anuales, te encuentras con que te tienes que reincorporar al trabajo y separarte de tu bebé. Al doloroso momento de la separación se le añade la angustia de dejar al niño en otras manos.

Pocas son las que tienen la suerte de poder seguir en casa criando a su hijo o hija y muchas veces pagando el precio de salir del mercado laboral con las consecuencias que esto acarree. Unas privilegiadas pueden pedir una excedencia y reincorporarse a su puesto después de unos años, pero para el común de las mortales las opciones suelen ser tres: dejar al niño con la abuela o suegra, llevarle a una guardería o contratar a una persona que le cuide.

En cualquiera de los tres casos el bebé va a estar perfectamente, va a ser bien atendido y no le va a faltar de nada, excepto…su madre. Los primeros años de vida de un niño o niña debería pasarlos cerca de su madre. Eso es lo ideal, pero son pocas las que pueden permitirse (económicamente) el poder llevarlo a la práctica y la mayoría tenemos que dejarles en otras manos desde muy pequeños.

Y tenemos que estar tranquilas porque lo que es seguro es que le dejamos en buenas manos, que el niño estará perfectamente. No es que nosotras lo vayamos a hacer mejor, a lo mejor hasta lo hacemos peor, pero somos la madre. Y todas sabemos que madre sólo hay una.

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