VIVENCIAS DE UNA FIV IV

 

     Ya ha llegado el final del proceso de la fecundación in vitro. Al comunicarte la implantación de los óvulos fecundados, te indican que durante el tiempo de espera a la entrada al quirófano hay que beber mucha agua.

     Bueno, el momento ha llegado. Entras en quirófano, esta vez no te anestesian, ya que el proceso de implantación no es doloroso. Los doctores realizan una ecografía, mientras introducen los óvulos  en el útero y así, se ve perfectamente donde quedan implantados.

     Cuando sales del quirófano, ya estas embarazada, aunque de lo que se trata es que  aguanten en el útero todo el tiempo posible. Las recomendaciones médicas son que tienes que hacer un reposo relativo. Esto, como muy bien indica la palabra, es relativo. Físicamente te encuentras bien, pero psíquicamente lo que necesitas es tranquilidad, cariño y comprensión, sobre todo de tú pareja.

     Yo aconsejo que durante todo el proceso de la FIV, solicitéis la baja médica, o bien pidáis vacaciones a cuenta. Ya que si en el tratamiento se está descansada y sin estrés por el trabajo, irá todo mucho mejor. Si se sigue trabajando hay que faltar muchos días, ya que cuando se acude al hospital para hacerte los análisis y las ecografías, luego hay que esperar  los resultados, y estos los comunican a ultima hora del día. Por lo que en toda la mañana no se puede asistir al puesto de trabajo.

     Para las que empiezan este proceso, mucha suerte y ánimo. Para las que ya lo han realizado sin éxito, no os desmoralicéis, y no tiréis nunca la toalla.

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