Tiana y el sapo

Con su nueva producción, ‘Tiana y el sapo’, Disney recupera el espíritu, las formas, la música y el sentido del humor del mejor cine animado de los años 90. Y lo hace prescindiendo de andamiajes y oropeles digitales en 3D y echando mano de técnicas y fórmulas tradicionales convenientemente puestas al día.

La sufrida protagonista de ‘Tiana y el sapo’ es Tiana, una joven afroamericana de familia humilde que trabaja sin descanso para poder hacer realidad su sueño (y el de su fallecido padre): regentar un restaurante chic donde se prepare el mejor gumbo (sopa de mariscos, muy especiada, con arroz) de la ciudad.

La madre de Tiana se llama Eudora y se gana la vida cosiendo para familias ricas. Una de estas familias es la de los La Bouff. Precisamente, una de las mejores amigas de Tiana es Charlotte, la hija del señor La Bouff .

Charlotte es una típica ‘flapper girl’ de los años del charleston: una jovencita alocada y caprichosa, siempre vestida a la última moda, que sueña con casarse con un príncipe.

A los mandos de todo el proyecto encontramos a los guionistas y realizadores Ron Clemens y John Musker, responsables creativos de clásicos modernos del género como ‘La sirenita’ y ‘Aladdin’. De la banda sonora se encarga Randy Newman, compositor habitual de Pixar, quien ha contado aquí con la colaboración del letrista Glenn Slater, famoso por su trabajo en ‘La sirenita’ junto al músico Alan Menkes.

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