Separación y niños

Los divorcios y separaciones conflictivas crecen cada año y con ellos el número de niños y niñas afectados. Alrededor de una tercera parte de los divorcios terminan en los juzgados y a los jueces les toca decidir sobre temas que van a afectar al futuro emocional de los más pequeños.

Muchas veces son los propios hijos los que tienen que tomar la decisión de con quien vivir, colocándoles en situaciones angustiosas. En otras ocasiones son utilizados como arma en una guerra entre sus propios progenitores. Estas situaciones estresantes son causantes de problemas psicológicos que también tienen su reflejo en el rendimiento escolar.

En ocasiones estos problemas no se detectan hasta la adolescencia, cuando salen a la luz en forma de rebeldía o de depresión. De ahí que los gabinetes psicológicos tengan cada vez más niños y niñas con problemas derivados de una separación conflictiva.

Es inútil repetir que hay que mantener a los hijos al margen de las disputas de pareja. Por los visto, cuando quien hasta entonces era tu pareja pasa a ser tu enemigo todo vale, incluso estropear la vida a una persona indefensa.

Tal vez la solución pase por la custodia compartida, dependerá de si es viable en cada caso, pero lo que me parece fundamental es la orientación psicológica para los padres. En este sentido, los servicios de mediación familiar de algunas comunidades autónomas realizan una gran labor ayudando a las personas recién separadas a llegar a acuerdos y a mantener a los hijos al margen de las disputas.

La separación de los padres nos afectará siempre, tengamos la edad que tengamos, incluso si somos adultos. Pero hay factores que pueden limitar ostensiblemente el trauma

En primer lugar, mantener la relación con el padre y la madre, dado que ambos son pilares importantes para la formación de los hijos. En segundo lugar, recibir una orientación psicológica que elimine el inevitable sentimiento de culpa y nos haga conscientes de que seguimos teniendo padre y madre, aunque no vivan juntos. Por últimos, ver que nuestros padres mantienen una relación normal a pesar de todo.

Deja un comentario