Remodelando la casa para que la familia esté cómoda en invierno

Cuando los días empiezan a hacerse más cortos y las temperaturas comienzan a descender, muchas mamás analizamos si nuestro hogar está bien preparado para que nuestra familia pase un invierno cómodo y agradable.

Y es que en la temporada de frío, pasamos irremediablemente más tiempo dentro de la casa. Ello implica una logística diferente y una organización que se puede beneficiar bastante de una buena organización previa. El otoño puede representar una ventana de tiempo bastante interesante para dedicar a la preparación de nuestro hogar para el invierno húmedo y frío.

Dependiendo de las necesidades de nuestro piso o casa y también de nuestro presupuesto, hay distintas medidas que podemos adoptar para optimizar el confort térmico y espacial de nuestro hogar, pensando en pasar más tiempo al interior. Un primer paso, si contamos con el presupuesto adecuado, es revisar el aislamiento térmico de nuestra casa. Muchos inmuebles, pisos y casas en España son antiguos y están construidos sin tener en cuenta la importancia que puede tener el utilizar un aislamiento térmico adecuado para poder disfrutar de una comodidad en cuanto a temperatura tanto en verano como en invierno. Si bien éste es un trabajo que no podemos bricolear nosotros mismos, es interesante que contactemos ya sea a un aparejador o a un especialista en eficiencia energética y veremos que hay muchas opciones y algunas de ellas bastante accesibles en términos económicos.

Una vez revisado el estado del aislamiento térmico, podemos pasar a revisar el estado de la calefacción. La higiene de radiadores o su cambio por modelos más eficientes en términos de energía, es un paso que hay que dar antes de que se inicie su uso nuevamente en invierno. También es importante la limpieza de la ventilación, las evacuaciones de chimeneas a madera o gas si tenemos en casa y la revisión de la caldera que produce el agua caliente sanitaria. Todo ello se utiliza mucho más en invierno y si no deseamos tener un ambiente potencialmente tóxico o contaminado al interior de nuestro hogar, una sencilla revisión periódica (anual o bianual) puede ser suficiente para mantener todo funcionando perfectamente.

Un tercer paso es pensar en cortinas más gruesas, quizás añadir una alfombra en el salón y mantas en polar a tener a mano en el salón para recostarnos tranquilamente a ver una película en familia.

Finalmente, revisar que tengamos en buen estado la cocina, pues no es de extrañarnos que en invierno hornearemos más y haremos cocidos y guisos que implican más tiempo de cocción.

El invierno puede ser así una temporada de tiempo en familia agradable y con una auténtica sensación de hogar.

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