Reformando la casa cuando se tienen niños de dos a tres años

Las mamás reflexionamos mucho sobre cómo modificar nuestro hogar cuando tenemos un bebé. Desde pensar en cómo adecuar, decorar y amueblar su habitación o el espacio en que va a dormir. Se hacen cambios y protecciones en una casa para un bebé que gatea y se arrastra por todas partes, pero es más difícil encontrar ideas para plantear ante una empresa de reformas y emprender modificaciones que hagan nuestro hogar seguro y cómodo para un pequeño un poco mayor.

Un niño de entre dos y cuatro años es un explorador. No conoce límites, los descubre poco a poco. No tiene idea de lo peligroso o poco seguro que puede ser trepar en una silla, pararse de puntillas en la mesa o abrir y cerrar cajones y puertas. Su energía parece incontenible y seguirán tratando de descubrir cómo funcionan todos y cada uno de los elementos físicos que los rodean.

Evidentemente, simplemente realizar modificaciones no es suficiente para otorgarle seguridad a un pequeño en esta edad. También es importante tener una crianza cercana y hablar mucho con ellos para explicarles qué es peligroso y porqué. Sin embargo, sí que sirve tomar ciertas medidas para preparar el espacio para una personita tan activa y ávida de aprender. Algunas de éstas son:

  1. Tener una habitación o espacio dedicado para el pequeño. Si el niño tiene un espacio adaptado en el que leer, jugar y descansar adecuadamente, con todo a su alcance y sin peligro, lo más probable es que use mucho este espacio. Una idea genial es seguir los puntos Montessori para organizar la pieza del niño.
  2. Mantener las protecciones en cajones y puertas. Aunque probablemente el niño aprenda pronto a liberar puertas de este tipo de protecciones, brindan tiempo para que el adulto al cuidado del pequeño pueda reaccionar.
  3. Despejar los espacios. Asesorarse adecuadamente con una empresa de reformas en Madrid, Barcelona o una ciudad cercana, para realizar los cambios estructurales que sean necesarios, por ejemplo decantándonos por cambiar nuestra cocina tradicional por una cocina americana, con lo que el espacio del salón en el que probablemente jueguen los pequeños sea visible desde la cocina. Hay diversos cambios como éste que pueden facilitar mucho la vida cotidiana de padres con hijos en esta activa edad.

Complementar reformas bien pensadas con muchas pláticas con un pequeño de esta edad es una estrategia que nos permitirá brindar un ambiente seguro para el desarrollo de nuestro pequeño. 

Deja un comentario