Quien quiera que lo coja y quien no que lo deje

No me considero mejor madre que otra para dar consejos a las demás, pero si que me gustaría escribir sobre las experiencias que me han ido sucediendo a mi y las cosas que he visto que sirven para educar mejor a tus hijos, quizás educarlos mejor no sea la expresión adecuada, sería más propicio decir ayudarles a crecer más independientemente, valiéndose más por ellos mismos.
 
Está claro que con el primer hijo actúas de una manera distinta a como actúas con los que vienen detrás, pero yo no creo que sea porque te vuelcas más, si no porque todo te viene de nuevo y sufres mucho porque piensas que los bebés son más frágiles de lo que lo son en realidad. Está claro que necesitan nuestra atención constante, pero respiramos tranquilas al ver que pasan un resfriado como cualquiera. Y no es que con el que viene luego nos dejemos de preocupar, es que con el primero ya hemos aprendido la lección, le das la epiretal y listo. A sudar en camita y esperar que baje esa fiebre.
 
Yo por lo menos me preocupo igual por mis dos hijos y les atiendo exactamente en las mismas cosas, porque hay que dejarles ser autónomos, A LOS DOS, o a todos los que tengas, independientemente de quien ha nacido primero. El primogénito nos sirve como de guia, por lo que con el segundo ya lo tienes casi todo hecho, por muy diferentes que sean. Ya sabes preparar biberones, preparar potitos, cambiar culitos, en fín lo tienes todo por la mano y lo que antes te costaba horrores ahora lo haces por inercia.
 
Creo que hay que tratar a los niños de igual forma, pero el carácter de estos a medida que van creciendo hace que a cada uno le tengas que prestar la atención que necesite según su personalidad y su forma de ser

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