Qué hacer con los niños insolentes

Un niño puede expresar su enojo, pero si lo hace utilizando términos y palabras despectivas, sobretodo con los adultos, nos hallamos ante un pequeño insolente, actitud que debe ser corregida rápidamente para evitar problemas en un futuro lejano.

insolente A diferencia de nuestra generación, hoy los chicos dialogan directamente con sus padres expresando su opinión, algo que no era bien visto hace un par de décadas, pero hoy es entendido como importante siempre que se haga con respeto.

Los niños insolentes no saben de límites o autoridad, para ellos su palabra es la que vale al final, y no tienen pelos en la lengua para decir referirse a sus padres u otros adultos de forma grosera. Total, ellos son los reyes.

Un pequeño insolente seguirá siéndolo fuera de casa, lo que le traerá problemas en la escuela no sólo con los maestros, sino que también con el resto de los chicos, quienes se verán torturados con su “terror sicológico.”

Lo bueno es que ese tipo de comportamiento se puede revertir. La insolencia es una actitud que no se puede aceptar, y los padres así deben hacérselo saber a los niños. Primero debemos intentar hablarles y explicar. Si eso falla llega la hora de pequeños castigos.

En los preescolares, el llamado “tiempo fuera” es lo más útil, ya que corresponde a un castigo inmediato que además permite que el pequeño se calme y venga dispuesto a conversar con una actitud diferente. Debemos señalarles que por cinco minutos debe quedarse en la habitación o un rincón. Lo mejor es utilizar un reloj con temporizador.

Poco a poco los chicos comprenderán que su comportamiento sólo les juega en contra, aprendiendo la necesidad de utilizar estrategias de comunicación nueva que les permita hacerse oír de forma adecuada y consiguiendo buenos resultados en un ambiente de armonía familiar.

Imagen: Mujer en armonia

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