Pues mi niño más

Lo mismo que entre las señoras mayores hay competiciones para ver cual está peor de salud, entre las madres las hay para ver cual tiene el hijo más listo, mejor comedor, el que más duerme o al que antes le han salido los dientes.

Es una guerra estúpida ¿o alguien conoce a algún niño al que nunca le salieron los dientes? Cuándo le hayan salido los dientes a un niño no nos dice nada sobre su carácter, su madurez o sobre ninguna característica importante. Lo mismo ocurre con el habla. Algunos niños empiezan a hablar muy pronto, aunque no hablen bien. Otros, sin embargo, comienzan más tarde pero ya pronuncian casi todos los fonemas. La edad a la que un niño comienza a hablar no tiene importancia (siempre que sea dentro de lo normal), pero cualquiera lo diría. “El mío ya dice 5 palabras” “Pues el mío con 5 meses pedía agua”. Pues Einstein comenzó a hablar a los tres años chicas.

Os recomiendo que no entréis en estos debates sin sentido porque he visto a alguna madre agobiarse mucho porque su niña o niño no andaba y todos los demás sí. Bueno, ya andará. Si sobrepasa la edad considerada normal, se le puede comentar al pediatra para que le hagan pruebas. Pero esto rara vez pasa. El agobio es una consecuencia de la estúpida competencia por tener el hijo más esto y más lo otro que no tiene ningún sentido.

Ahora, ya con los niños en Educación Infantil, la guerra consiste en ver cual sabe ya leer o escribir o los números. Yo recuerdo a los niños y niñas más avanzados de clase de mi hermana pequeña y ninguno de ellos ha sido brillante después. Sin embargo, otros comenzaron más tarde, pero en Secundaria ya destacaban y lograron mejores resultados académicos, algo, que por cierto, tampoco garantiza mayor éxito laboral.

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