Psicología con los niños

Muchas veces se dice que con los niños hay que tener cabeza y no caer en las tretas que ellos mismos nos preparan porque entonces estaríamos perdidos. Y es la verdad, para qué mentir. Los niños "calan" muy bien a los adultos y saben por dónde hacer daño o qué decir para salirse con la suya.

Es por eso que con ellos hay que saber psicología, pero no sólo para las situaciones malas sino también para aquellas de miedo o de rabietas. Por ejemplo, en mi trabajo hay veces que una niña es demasiado caprichosa. El otro día estaba a mi lado y porque vió a otra niña subida a un columpio me llamó porque ella quería subirse; al negarme a hacerlo porque la otra niña estaba subida se tiró al suelo y comenzó a gritar y a llorar. ¿Mi comportamiento? Dejarla tranquila, ha de entender, y así se lo hice saber, que no siempre puede tener todo lo que quiere, que tiene que saber compartir y también esperar su turno con los juegos.

Y así hemos de actuar todos, debemos ser consecuentes de que nuestro hijo no va a ser el único en las guarderías, habrá muchos más y todos ellos necesitan de una atención, si no constante, si profunda porque no queremos que ningún niño se haga daño.

Pero tampoco podemos dejar que los niños hagan lo que quieran con nosotros, debemos de usar la psicología para "discretamente" encauzarlos hacía el buen camino y educarlos así de la mejor forma posible para que lleguen a ser buenas personas en la vida y no se malogren por el camino sólo porque no tuvieron una buena educación de pequeños.

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