Psicoanálisis con niños

Cuando Sigmund Freud formuló su teoría del inconsciente probablemente no era del todo consciente del cambio que estaba a punto de producirse en el mundo de la psicología y las terapias. Desde ese momento la teoría del inconsciente junto con su correlativa terapia, el psicoanálisis, se convierten en influencia fundamental, no solo en el campo de la psicopatología sino en otros muchos órdenes de la vida.

De este modo el psicoanálisis supera en sí mismo el campo de las terapias para convertirse en una nueva forma de concebir al hombre, siempre en contacto con su inconsciente que afecta a todos los órdenes de su vida. Además el psicoanálisis termina por influenciar las artes, las ciencias y la totalidad de los aspectos de la vida del ser humano.

Sin entrar en grandes tecnicismos el psicoanálisis se basa en la interpretación de todo aquello que el paciente manifiesta a través del lenguaje y se tiene en cuenta tanto la asociación libre como la transferencia. La asociación libre es tarea del paciente que deberá decir todo aquello que se le ocurra aunque le pudieran parecer cosas inconexas.

La transferencia es la segunda parte de la técnica del psicoanálisis y no es más que la relación que se establece entre el profesional y el paciente. Esta relación se produce de forma espontánea y el psicoanálisis la usa en la terapia con la condición de cuidar la espontaneidad de la misma y no forzar su aparición.

Como hemos dicho el psicoanálisis ha influenciado en muchos ámbitos de la vida y especialmente el mundo de la psicoterapia. Sin embargo a la hora de aplicarlo se preveían dificultades con determinados colectivos como es el de los niños. Y es que si el psicoanálisis se basa en lo que el paciente  manifiesta a través del lenguaje, la aplicación del mismo a pequeños podía traer consigo algún problema debido a las dificultades para expresarse a través del lenguaje que pueden tener los menores hasta determinada edad.

Pero eso no implica que no se pueda aplicar el psicoanálisis con niños y en ese sentido cobra importancia la técnica creada por la psicoanalista Melanie Kein que se inspira en las teorías de Freud para desarrollar una técnica especial que permitiera poner en marcha el psicoanálisis con niños.

Al igual que el psicoanálisis para adultos se basa en lo que manifiesta el paciente a través del lenguaje, el que se desarrolla con niños, gracias a la técnica de Kein, se nutre de la interpretación de los dibujos y los juegos que desarrolla el menor.

Se trata de que las fantasías inconscientes que están presente en todas las personas, adultas o niñas, salgan a la luz, y del mismo modo que con el adulto se consigue a través de la libre asociación de ideas a través del lenguaje, con los niños se consigue con esa misma libre asociación de ideas, pero a través de los dibujos y los juegos que desarrolla el menor.

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