Preparar la comida con niños

Cuando nuestros hijos son más grandecitos, es bueno y adecuado que nos ayuden en la cocina, en la medida de lo posible, y en lo que ellos puedan. Ayudándonos en las tareas del hogar, sobretodo si son chicos, hará que no sean tan clasistas a la hora de confinar a la mujer a las tareas del hogar y cuidado de hijos como antiguamente ocurría (y aún hoy en día ocurre, en una minoría).

Los niños, por ser niños, no se deben acercar a la vitrocerámica ni a ningún objeto que les pueda suponer un peligro para sus vidas o la de los demás pero puede ayudarnos con muchas cosas, por ejemplo, poniendo el pan en la mesa, o colocando servilletas para cada uno de los que va a comer en la mesa. Incluso, y si nos fiamos de ellos, podemos dejarles que pongan los platos y los cubiertos (los cuchillos no) ellos solitos, procurando que los platos sean de uno en uno para que no les pese tanto y así se reduzca aún más el riesgo de accidente.

También a la hora de quitar la mesa nos pueden ayudar los niños, en este caso a quitar cubiertos, vasos o platos, si estos no están cargados, y siempe teniendo cuidado y echándole un ojo de vez en cuando por si se equivoca o para prevenir cualquier riesgo que pueda tener.

Es posible que al principio, el niño esté reáceo a hacerlo porque él quiere jugar o quiere hacer otras cosas completamente diferentes de las que les pedimos, pero hay que intentar convencerlo de la mejor manera posible, nunca engañándolo ni intentándolo convencer con premios que llegarán después de hacer ese "favor a mamá" porque entonces asociará el premio por algo que no quiere hacer y lo que tratamos es de concienciarlo para que vea que es una cosa natural que todos ayuden en los quehaceres de la casa.

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