Postparto: dolor durante el coito

Después de dar a luz y pasar la cuarentena, cuando comencé a tener relaciones sexuales notaba dolor con la penetración. Era como si el pene chocara con algo, como si ya no entrara. Era poco probable que a mi marido le hubiera crecido, de manera que pensé que sería normal después de un parto y que se pasaría con el tiempo.

Pero el tiempo pasaba y seguía notando molestias que llegaban a ser dolorosas en las posturas en las que la penetración es más profunda. Después de seis meses fui al ginecólogo. Tanto en la exploración como en la ecografía se veía todo normal, pero como yo insistía me mandó hacer una laparoscopia para descartar cualquier problema.

La laparoscopia consiste en introducir una camarita por un corte en la zona sobre el pubis para ver si hay alguna anomalía. Aunque es algo sencillo, para practicarla es necesaria la anestesia general.

Pasado el mal trago de entrar a quirófano y, sobre todo, de expulsar la anestesia con vómitos, me fui a casa con tres cortes en la zona púbica y un informe que decía que todo estaba bien. Pero seguía teniendo dolores.

Entonces una amiga a la que durante el parto le cortaron por error un músculo interno y que llevaba años con graves problemas de salud, me contó que ella acudía a la consulta de una fisioterapeuta especializada en esa zona y que había estudiado en Bélgica.

En cuanto fui, introdujo las manos como suele hacer el ginecólogo y me tocó algo “¿te duele aquí?” Justo era lo que me dolía. Me dijo que seguramente por haber tenido un expulsivo difícil (fue muy largo) durante el parto, ciertos músculos estaban muy contraídos. Me realizo masajes en la zona y me enseñó unos ejercicios para poner en forma esa zona. En unas pocas sesiones mi problema estuvo solucionado.

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