Por Favor y Gracias: La importancia de los buenos modales

En más de algunas ocasiones te has topado con un pequeño cuyos modales dejan mucho que desear, exigiendo las cosas, siendo grosero e irrespetuoso, hábitos que además de causarles vergüenza a los padres, dificultarán la integración y desarrollo social del niño.

polite-boy Nunca es demasiado temprano para enseñar buenos modales a nuestros niños. Aún cuando no hayan aprendido a hablar, ellos notaran la manera en que interactuamos con los demás. Si le gritamos a nuestra pareja o pedimos cosas sin agradecer, entenderán que así es la forma de hacerlo.

El integrar esas palabras mágicas “por favor, gracias” a nuestro lenguaje, las harán también parte del de ellos una vez que aprendan a expresarse verbalmente. Si nuestro hijo nos entrega un objeto o hace lo que pedimos, siempre debemos pedírselos educadamente y agradecerles una vez que lo hicieron.

Cuando ya son capaces de hablar y vocalizar lo que quieren, la importancia de que lo hagan educadamente es vital. El por favor debe acompañar sus pedidos, los que nunca deben manifestarse como exigencias. Si nos dice “mamá jugo por favor,” la respuesta debe ser, “claro hijo, si gracias por ser amable.” En caso de que lo exija “Quiero jugo,” hay que decirles que faltan las palabras “mágicas.”

Si el pequeño grita no debemos considerar su pedido ya que no es forma de expresarse. En vez de reprenderlo podemos decirlo “hijo, gritando no te entiendo ni puedo ayudarte. Habla despacio por favor,” Así comprenderá que los gritos no son una forma válida para expresarse.

Así, y a través de los años, nuestro niño crecerá amable, educado y con buen trato, algo que le permitirá avanzar en su desarrollo ganándose el cariño de amigos, profesores y otros adultos, viviendo bajo la premisa de que el respeto parte por respetar a otros.

Imagen: Times Union

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