Pobreza y discapacidad mental

 

Es indiscutible la interrelación que existe entre pobreza y desnutrición, la cual ha motivado trabajos de investigación de diversos organismos. La desnutrición infantil es un síndrome clínico, caracterizado por un insuficiente aporte de proteínas y/o calorías necesarias para satisfacer las necesidades fisiológicas del organismo.
Muchos de los casos de niños que llegan derivados a la escuela especial y en particular aquellos que han fracasado en los primeros dos años de la Escuela Básica- son diagnosticados como “retraso madurativo” o “trastornos de aprendizaje”. Es este un diagnóstico abarcativo e impreciso, justamente a la espera de una precisión diagnóstica posterior que devendrá con la maduración del niño, el despliegue de sus capacidades y futuras investigaciones.
 
Al indagar en la historia vital del niño y su familia, y al no encontrar ningún episodio significativo que pueda ser considerado motivo de sus dificultades actuales, aparece como dato relevante el haber padecido en sus primeros años de vida un cuadro de desnutrición infantil. Si bien en la actualidad se encuentran comprendidos en un programa de bajo peso en algún servicio hospitalario, indudablemente la carencia alimentaria de los primeros años de vida ha dejado su marca.
 
Es indiscutible la interrelación que existe entre pobreza y desnutrición, la cual ha motivado trabajos de investigación de diversos organismos. En todos ellos la constante es la vinculación entre el estado de desnutrición infantil y la afectación del crecimiento físico, bioquímico y mental, con numerosas consecuencias clínicas apreciadas desde el punto de vista morfológico y funcional. Todo niño que ha sufrido desnutrición infantil evidencia un retraso en su crecimiento, en la talla y el peso corporal, en relación a la edad.
 

Deja un comentario