Perder peso tras el parto

Parece natural que durante los meses de embarazo engordemos de manera exagerada. Las grasas acumuladas deberían permitir que el bebé se nutriera suficientemente después de su nacimiento. La conclusión lógica es que es mucho más fácil perder peso si damos de mamar al recién nacido con nuestra propia leche, que si lo hacemos de forma artificial.

Razones para dar de mamar al recién nacido La leche materna es fundamental para el buen desarrollo del bebé. Se trata de un alimento que tiene muchos anticuerpos que son los que protegen al recién nacido de posibles infecciones. Igualmente, la leche de la madre contiene proteínas para el crecimiento, es rica en glúcidos, en omega 3 y en los minerales necesarios para el desarrollo del cerebro y del sistema nervioso. En resumen, la lache materna favorece el desarrollo intelectual y reduce el riesgo de obesidad durante la infancia.

embarazada Existe otra razón de peso para recomendar que se dé de mamar al recién nacido, y ésta es la de la pérdida de peso de la madre tras el embarazo. Muchas mujeres se quejan de no poder recuperar el peso que tenían antes de la gestación ya que no resulta fácil desprenderse de los kilos que se han cogido durante esos nueve meses. Pues bien, si damos de mamar al niño, es más sencillo que después se pueda volver al peso que se tenía antes del embarazo.

 No se debe de olvidar que una parte de las grasas que se han acumulado de forma natural durante el embarazo servirán para la fabricación de leche materna. Por ello, no es de extrañar que las mujeres que dan el pecho a sus hijos puedan recuperar el peso que tenían antes del embarazo con mayor facilidad que las que no dan de mamar a sus bebés. Por lo general, las mujeres que amamantan a sus hijos pierden más peso y volumen que las que no lo hacen (si lo medimos entre los seis meses y un año después del parto).

Pero el hecho de que una madre vaya a dar de mamar a su hijo, no debe ser la excusa para que coma el doble bajo el pretexto de que también está alimentando a su bebé. Durante el embarazo, el metabolismo cambia y por ese motivo no es necesario comer el doble para alimentar también a su bebé. Por lo tanto, la cuestión no es la de multiplicar por dos. No se trata de comer más o el doble, sino que de lo que se trata es de hacerlo mejor y de la forma que sea la más equilibrada posible.

La pérdida de peso tras el embarazo se ve acrecentada si hacemos algo de ejercicio físico como andar o ir a nadar. Esto es algo que no se debe descuidar y que debería ser parte de la rutina de toda mujer, especialmente durante y después del embarazo. Es importante estar atenta para que ese sobrepeso, no llegue a convertirse en un tema mas serio que luego nos sea mas difícil afrontar.

Si llevar una buena dieta y ejercicio no te sirve, siempre puedes acudir a técnicas de medicina estética como la liposucción.

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