Pequeños dramas en el jardín de infancia

El jardín de infancia es probablemente la primera vez que los chicos se ven en contacto con pares que no les son familiares, y en un ambiente donde figuras que al principio son extrañas están a cargo de su protección y orden.

play-area-610w Allí será donde nuestro pequeño tendrá allí sus primeros enfrentamientos con otros niños e incluso adultos, por lo que enseñarles a responder de manera adecuada puede ayudarles a aprender a socializar y convivir de manera correcta en un proceso que seguirá por el resto de sus vidas.

Cuando el chico llega a casa, lo normal es que nos narre los hechos más importantes de su día y es ahí donde debemos prestar atención a problemas o inseguridades que exprese no sólo con respecto a otros niños sino que también al entorno. Por más que los pequeños tiendan a exagerar es importante no pasar nada por encima, ya que así les damos la señal de que algo que les preocupó o causo molestia no tiene relevancia.

Otra forma de darnos cuenta que existe un problema, es a través de cambios en el lenguaje o actitudes de nuestro hijo. Si en casa no escucha malas palabras y de repente empieza a integrarlas a su forma de hablar o su comportamiento se vuelve agresivo o, al revés, demasiado tímido, también es señal de que algo anda mal. Otro signo clásico es que el niño invente razones para no asistir al jardín o asocie el lugar con algo negativo.

La mejor manera de proceder es pedir una cita con la parvularia, y preguntarle que juegos prefiere el pequeño, si ha tenido problemas con algún otro chico o si él los ha causado. Antes de hablar con la encargada, tengamos una conversación con nuestro chico para conocer la sensación que ella le produce y si es que le ha pedido ayuda al sentirse incomodo o intimidado. Conociendo las causas podemos trabajar en conjunto, asegurándonos que el pequeñín pueda disfrutar esta nueva instancia de crecer y conocer amigos en un lugar donde se sienta feliz.

Imagen: Bligoo

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