¿Pecho o biberón?

No cabe duda de que lo más natural, para lo que la naturaleza prepara a la mujer, es para dar el pecho. Desde que nos quedamos embarazadas todos nuestro cuerpo, y también nuestros pechos se preparan par ala llegada del bebé. La leche materna es barata y sobre todo posee todo lo necesario que el bebé necesita. También le protege de infecciones y otros problemas de salud.

pecho

Sin embargo, hoy en día, con el ritmo frenético que llevamos hay que tener muy claro que queremos y podemos dar el pecho. Todo dependerá de las circunstancias de cada pareja, de sus necesidades y de lo que la mujer crea más conveniente. Al fin y al cabo es ella la que debe ‘sacrificar’ su trabajo, sus horas de sueño y su vida durante unos meses para amamantar a su hijo. No cabe duda de que es una vivencia extraordinaria, pero cada mujer está en su derecho a elegir y nadie puede juzgarla por ello.

A diferencia de la leche materna, el biberón es más cómodo, menos agotador, ata menos que dar el pecho y permite que el padre participe de algo tan bonito y básico como alimentar al bebé. Y el bebé estará igual de bien nutrido que otro que tome leche materna. Tampoco quiere decir que la madre le quiera menos, ni mucho menos.

Por eso, si una mujer no quiere o no puede dar el pecho a su hijo no tiene por qué sentirse culpable. Hoy en día las dos opciones son igualmente válidas.

Deja un comentario