Papiroflexia para niños y niñas

La papiroflexia conocida en el resto del mundo como origami deriva del japonés ori, que significa doblar, y de kami, que quiere decir papel. Llegó a Japón en el año 600 d. de C. procedente de China, donde ya había sido descubierto siete siglos antes y dos siglos más tarde ya se plegaba en distintas formas, como ornamento en las ceremonias religiosas.

La papiroflexia era un pasatiempo popular para los niños durante el siglo XVII. A mitad de ese siglo ya aparecen las primeras noticias referentes a personas adultas apasionadas por este juego.

Después de la segunda guerra mundial la papiroflexia se extendió ampliamente por Occidente. El escritor Miguel de Unamuno, ya a principios del siglo XX, publicó un ensayo sobre los juegos con papel a los que fue aficionado toda su vida.

La papiroflexia es una tarea sencilla que sólo requiere de paciencia e imaginación. Para introducir a los niños y niñas en esta curiosa actividad, empieza por cosas fáciles para ellos. Por ejemplo ayúdale a fabricar un pez.

Coge una hoja cuadrada, marca las 2 diagonales con un rotulador y dobla las puntas hacia el centro. Vuélvelas a doblar otra vez y desdobla la hoja como al principio pero con todas las marcas hechas. Dobla hacia atrás una de las esquinas superiores para hacer la cabeza y dobla también el borde inferior hacia arriba. Luego dobla todo el borde derecho hacia el interior para formar la aleta del pez. Dobla el lateral partiendo de la cabeza en el eje de la aleta y posteriormente dobla el borde superior para formar la otra parte de la aleta. Finalmente dobla la aleta en 2 para formar la cola y al darle la vuelta a todo, verás el pez que has fabricado.

El vídeo explica cómo realizar un conejo con papel.

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