Papá, mamá y yo… ¿Un hermanito?

A algunos niños les aterra pensar que pueden tener un hermanito o una hermanita. Para ellos es impensable saber que tienen que compartir a su papá y a su mamá con otro u otra persona más en la casa. Supongo que ya es bastante con compartirlo cuando salen a la calle o cuando les llaman por teléfono así que el hecho de que sus padres le digan a un niño: ¿quieres un hermanito? los niños suelen reaccionar de la peor manera, respondiendo que no y enfadándose porque sus padres piensen lo contrario.

Claro está, también ocurre el caso de que los niños si que quieran un hermanito porque lo vean como la persona que les va a sacar de más de un lío en el que se puedan meter. Sin embargo, cuadno llega la realidad a veces no es tan querido ese hermanito y no le prestamos caso, incluso sentimos celos de él, porque mamá o papá están más pendientes de él que del otro niño.

Los niños, sobretodo en edades pequeñas, son más celosos que cuando crecen. Para ellos su mundo es su mamá y su papá y el tener que compartirlo no les gusta porque son suyos, de nadie más. Pero si os ocurre eso no debéis temer, es la reacción normal de un niño y con un poco de cariño, comprensión y comunicación, todos podrán llegar a ser una familia muy, muy feliz.

Al princpio, cuando sabemos que estamos embarazadas, no es bueno contárselo al niño porque para él ya supone mucho cambio que sus padres estén hablando siempre del nuevo bebé que va a venir y lo que conseguiremos es que se inquiete porque piense otras cosas. Cuando ya se nos empiece a notar la barriguita es cuando debemos hablar con nuestro hijo, con tranquilidad y sin forzar las cosas ni expresar la alegría que nos da tener otro hijo (porque pensará que él no es suficiente) para contarle que va a tener un hermanito que está dentro de la barriga de mamá y que tiene muchas ganas de conocerlo porque quiere jugar con él. No debemos empezar a cargarle con la responsabilidad del hermano mayor porque verá a su hermano como una carga, algo de lo que no quiere ocuparse.

Debemos hacer que el niño vea el nacimiento de su hermano o hermana como un acontecimiento feliz, pero no como una carga y, sobretodo, no debemos centrarnos sólo en el bebé, en esos momentos, también nuestro hijo necesita nuestro mimos, caricias,… en especial de la madre que será quien pase más tiempo con el bebé.

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