Agente Especial Oso

Cada día nuestros niños enfrentan una serie de retos y aunque parezcan sencillos para los adultos, ellos los ven como un desafío a veces complicado. Ver el mundo desde el punto de vista de los pequeños es importante y así lo hace la serie animada Agente Especial Oso.

oso Protagonizada por un audaz Oso dispuesto a cumplir con las más increíbles aventuras (ir al espacio, subir montañas, volar, etc,) muestra a los chicos como crear planes para resolver sus problemas diarios, ya que en cada episodio el Agente Oso deja su sus súper misiones para ir en ayuda de un niño que lo necesite.

La misión no es nada impresionante para los ojos de un adulto o niño mayor, pero si se identifica con algunas complicaciones que puede sufrir un preescolar. La gracia está en la forma en que el Agente Oso las resuelve, creando planes sencillos divididos en tres etapas.

Cada etapa llama a una forma de razonar o actuar diferentes, usando mente y cuerpo. El protagonista llama a los pequeños televidentes a ayudarle desde casa, repitiendo pequeños movimientos, reconociendo figuras, colores o contando.

El programa producido por Disney, es ideal para niños entre tres y seis años, quienes verán en la serie no sólo algo divertido, sino que un momento en donde a través de razonamientos sencillos aprenderán a aplicar planes simples para las complicaciones infantiles del día a día.

Agente Especial Oso se transmite en España a través del canal PlayHouse Disney.

Imagen: La Nación

La pirámide nutricional

Diseñada por especialistas en nutrición y aprobada por autoridades sanitarias internacionales, la “pirámide de la alimentación” revela la importancia de una nutrición variada. La dieta ideal de un niño o niña debe incluir más alimentos de la base de la pirámide y menos de los escalones superiores.

Como se ve en la ilustración, la dieta ideal de un niño (y de una persona adulta, en cuya pirámide solo cambia el tamaño de las raciones) debe incluir más alimentos de la base de la pirámide y menos de los escalones superiores, a medida que se asciende hacia el vértice.

Una advertencia esencial: no hay alimentos buenos o malos. Los niños pueden tomar todo tipo de platos, siempre que se respeten las cantidades y proporciones que refleja la pirámide. Y un aviso de los expertos: para un desarrollo óptimo, la buena alimentación debe ir acompañada de ejercicio físico. En esto, las estadísticas en nuestro país son concluyentes. Los niños no solo ingieren demasiadas calorías “vacías” (procedentes de grasas nocivas y de azúcares, y desprovistas de nutrientes útiles para la salud), sino que no queman debidamente las que toman. La solución: más vida y más juegos al aire libre.

Para una buena alimentación y bueno hábitos, es esencial no imponer dietas restrictivas a los niños.
También, debemos tener en casa un buen surtido de alimentos sanos (frutas, yogures, batidos de yogur, verduras, purés, ensaladas preparadas, cereales, muesli, pan integral…). Comer en familia siempre que sea posible y animar a los niños a ir al mercado y a cocinar.
Debemos evitar comer viendo la televisión y no debemos jamás castigar o premiar a un niño con la comida.

El niño de tres años

La llegada del tercer año de vida, no sólo significa un alegre cumpleaños, sino que una nueva Assorted Childrens February 2009 070 etapa en la que la mayoría de los chicos se integrará al jardín de infancia, llevando mucho de su proceso de aprendizaje fuera de casa, comenzando el que será un camino de varios años.

En los 12 meses anteriores, nuestro pequeño se desarrolló mucho, tanto física como intelectualmente, por lo que está listo para desafíos mayores, siendo tiempo en que irá refinando habilidades, además de adquirir varias nuevas.

Para el niño de tres años se espera:

  • Conoce y puede decir su nombre y apellido
  • Es capaz de hablar con frases más elaboradas, agregando adjetivos, sustantivos, etc.
  • Se interesa en realizar preguntas, pudiendo enunciarlas con sus propias palabras
  • Aprende a contar hasta cinco, aunque a veces le cuesta recordar el orden
  • Tiene recuerdos más allá de lo inmediato, pudiendo responder a preguntas sobre lo que ocurrió el día anterior
  • Su tiempo de atención aumenta, siendo capaz de estar concentrado por al menos tres minutos
  • Disfruta escuchando historias y lecturas
  • Se interesa en los libros, revisándolos el sólo, y pasando las páginas con mayor exactitud
  • Conoce los nombres de los colores, formas y objetos básicos, pudiendo reconocerlos en dibujos y fotos
  • Es capaz de caminar alternando sus pies hacia adelante en forma de línea
  • Realiza construcciones con bloques, siendo algo más sofisticadas que simples torres de los años anteriores
  • Sigue ritmos con sus manos y pies, incluso recordando pequeñas secuencias
  • Pedalea por si sólo, pudiendo guiar un triciclo o bicicleta pequeña

Imagen: Rice Lake Library

Formacion de la lactancia

Cuando damos a luz el pecho suele “cargarse” de leche con la que alimentar a nuestro hijo o hija y así proporcionarle una serie de proteínas y anticuerpos únicos en la vida y que pueden ser una diferencia con respecto a si no los tuviera.

Sin embargo, casi nadie se pregunta el por qué de esa “subida de leche” a los pechos por parte de las mujeres o por qué unas sí pueden y otras no.

Para que se de la lactancia, existen una serie de mecanismos complejos como son:
 
1.- Mamogénesis: Se refiere al desarrollo de las mamas. Ésta se produce sobretodo en el embarazo que es cuando notaremos que empiezan a cambiar e incluso, durante los últimos meses, hasta tendremos algunas “pérdidas” de leche que nos harán llevar sujetadores especiales.
 
2.- Lactogénesis: Se refiere a la leche, es decir, cuando se comienza a dar la producción de leche interviniendo una serie de hormonas, la prolactina y la oxitocina, sobretodo en el momento del parto que es cuando nuestro organismo sabe que debe empezar a actuar.
 
3.- Galactopoyesis: Es el mantenimiento de la situación, es decir, el que podamos seguir dando el pecho. Esto ocurre porque se tienen niveles altos de las hormonas (prolactina) que lo favorecen.
 

Así es como conseguimos que nuestro cuerpo produzca leche para dar de mamar a nuestro pequeño y lo alimentemos bien. El que una madre no pueda darle el pecho puede tener varios motivos pero los médicos, descartando los “evidentes” probablemente estudiarán este proceso en el que se genera la leche materna.

Cursos para padres

Ya sabemos que un padre y una madre, en la mayoría de las ocasiones, tiene que trabajar para ganar dinero y así mantener un status (o al menos ganar lo suficiente para alimentar y proteger a la familia). Pero también es cierto que, gracias a internet y a las nuevas tecnologías, los padres pueden realizar cursos sobre paternidad y maternidad de modo online.

Muchos de esos cursos pueden ser incluso gratuitos si eres trabajador (o incluso siendo desempleado, algunos puedes realizarlos con un módico precio).

El problema quizás se encuentra en, ¿dónde encontrarlos? En internet podemos encontrar muchos buscadores de cursos que, con unas sencillas limitaciones, nos pueden encontrar los cursos a medida que hay actualmente y darnos información sobre los mismos, o bien ponernos en contacto con las personas encargadas.

Existen muchos tipos de cursos para padres, sobre salud, animación, cuidados generales del bebé, psicología, etc. No hay que ser un o una experto/a para realizar estos cursos y pueden capacitarte para actuar de una manera mejor y así educar mejor a tu hijo o hija.

 

Eligiendo guarderías

A la hora de decidir en qué guardería va a estar nuestro hijo o hija, hay varios factores que solemos mirar mucho como es la proximidad al hogar o al centro de trabajo de manera que, si le ocurre algo, estemos tranquilos pensando que al menos estamos lo bastante cerca como para acudir inmediatamente y personarnos si ha pasado algo que haga tener que llevar al pequeño o pequeña a urgencias, aunque sí os digo que si el accidente ha sido grave la propia guardería es la que ha de hacerlo.

Otra de las cosas que solemos mirar y mucho son las instalaciones. No nos vale con ver por fuera la guardería sino que también queremos verla por dentro y ver si es lo suficiente segura para él o ella. También nos fijamos en las maestras que allí hay, incluso podemos pedir referencias (otra cosa es que nos las quieran dar). Nos gusta saber con qué personas dejamos a nuestros hijos y si serán lo bastante capaces de cuidarlos bien o no.

Más cosas que solemos mirar, el precio, por supuesto. Todo depende de las opciones que nos den y del tiempo que permanezca nuestro hijo en ella. Por ejemplo, hay guarderías que permiten, mediante cámaras, poder ver desde tu trabajo lo que hace tu hijo, en tiempo real (se supone) con lo que te puedes quedar más segura de que está bien.

Un aspecto que algunas veces obviamos es a nuestro propio hijo o hija ya que quizás en una guardería no se sienta tranquilo y en otra si, depende de si a él o ella le gusta. Ya sabemos que algunos niños tienen más dificultades para quedarse y con 30 minutos o así que estemos visitando la guardería no vamos a saber nada, más aún si es un bebé, pero debemos fijarnos en los gestos que haga nuestro pequeño porque quizás con ellos nos indique si le gusta o no.