¿Cuándo dar la noticia?

El test ha dado positivo y la felicidad que sentimos es inmensa. Nuestro primer impulso sería llamar a toda nuestra agenda telefónica para contarles la gran noticia: ‘¡Estamos embarazados!’.

En algunos casos, ésto es así, pero muchas otras parejas prefieren esperar un tiempo para asegurarse de que todo vaya según lo esperado. Generalmente, el mayor riesgo de aborto se da durante el primer trimestre. Es por eso por lo que muchas parejas deciden esperar hasta la ecografía de las 12 semanas para anunciar el embarazo. Sobre todo si antes ya se ha sufrido un aborto o cualquier otro tipo de problema.

Aún con todo, no existe una regla universal que nos diga cuál es el momento y el lugar ideal. Cada pareja debe decidir cuándo y dónde y dependerá de su situación particular y de sus sentimientos. Eso si, realmente no hay nada mejor que compartir nuestra felicidad con la gente que nos quiere.

También hay que tener en cuenta que no todas las personas reaccionan igual ante las grandes noticias. Habrá familiares o amigos que salten de alegría y otros que parezcan indiferentes en un primer momento. No os preocupéis, simplemente son personas a las que les cuesta expresar sus sentimientos o a las que la noticia les ha cogido por sorpresa. Según avance el embarazo y sobre todo con el nacimiento de la criatura serán las personas más felices del mundo.

Partos por cesárea

La cesárea es una práctica quirúrgica que consiste en realizar un corte en el abdomen y el útero, a través del cual se extrae el bebé. Es una cirugía abdominal importante y por eso representa más riesgos que el parto vaginal.

Las causas por las que nos pueden practicas una cesárea son varias y muy diferentes entre ellas. Por ejemplo, podemos tener un parto por cesárea cuando ya ha habido anteriormente una cesárea ‘clásica’ o más de una. También si se ha sufrido antes alguna otra cirugía uterina.

Los partos gemelares también son más propensos a poder sufrir una cesárea y los de trillizos o más, siempre requieren de la intervención.

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Otro de los casos es si el bebé viene de nalgas y no se le puede hacer girar o si está en posición transversal. En el caso de partos gemelares, si el primero nace en la posición correcta y el segundo viene de nalgas, es posible dar a luz de forma vaginal a este segundo.

Si el bebé es muy grande podría ser programada una cesárea y también cuando la mujer tiene placenta previa, es decir, cuando la placenta se encuentra tan abajo que cubre el cuello uterino.

Por último, podría planearse una cesárea si sabemos que el bebé tiene una enfermedad o anomalía fetal que pondría en peligro el parto vaginal o en caso de madres portadoras de VIH positivo.

Higiene corporal en los niños

Al igual que te comentamos en un artículo anterior sobre lo que se le puede pedir a un niño a determinada edad relacionado con los hábitos de comida, en este caso también queremos ofrecerte la misma ayuda con respecto a la higiene del niño.

Así, un niño será capaz:

De 0 a 3 años:

  • Lavarse y secarse las manos.
  • Lavarse y secarse la cara.
  • Disfrutar del baño.
  • Lavarse las distintas partes del cuerpo durante el baño.
  • Pedir ayuda cuando se siente sucio.
  • Pedir que le laven o peinen para estar más guapo.
  • Pedir ayuda si tiene la nariz sucia.

3-6 años:

  • Lavarse bien la cara y las manos.
  • Secarse bien la cara y las manos.
  • Secarse después del baño.
  • Usar la toalla.
  • Controlar el uso del jabón.
  • Lavarse los dientes.

 

Declaraciones del Papa Juan Pablo II

 
Juan pablo II abordó el tema de la dimensión afectiva y sexual de las personas con discapacidad mental, en un Simposio Internacional sobre “Dignidad de la persona con discapacidades mentales”, celebrado en el Vaticano en enero del 2004. En él subrayó su derecho a ser amados y amar, y pide para ellos “un apoyo educativo continuo y discreto”. Y agregó que la realidad, por desgracia es que tienen que vivir estas legítimas y naturales exigencias en una situación de desventaja, que se convierten cada vez más evidentes con el paso de la edad infantil a la adulta”.
 
“La persona discapacitada, si bien tiene lesiones en su mente y en sus dimensiones interpersonales, busca relaciones auténticas para poder ser apreciada y reconocida como persona”.
 
 “Las experiencias realizadas en algunas comunidades han demostrado que una vida comunitaria intensa y estimulante, la promoción de los contactos amigables con personas adecuadamente preparadas, la costumbre de canalizar las pulsiones y de desarrollar un sano sentido del pudor como respeto de la propia intimidad personal, logran con frecuencia reequilibrarla afectivamente y la llevan a vivir relaciones ricas, fecundas y gratificantes”
 
¿Qué ser humano no tiene derecho a disfrutar de una vida sexual y afectiva?

Diabetes gestacional

 

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Los cambios hormonales en el embarazo vuelven loco a nuestro organismo. Ya nada se comporta como antes. Si antes reíamos ahora lloramos. Si nos gustaban los mariscos ahora nos dan asco. Pero también muchas funciones de los órganos de nuestro cuerpo cambian radicalmente, incluso llegando a producir algunas afecciones que deben ser tratadas medicamente, pero que, con los cuidados adecuados, no revisten mayor riesgo para el embarazo, y al dar a luz tienden a desaparecer. Una de ellas es la diabetes gestacional.

La diabetes gestacional se produce por una resistencia a la acción de la insulina,la que debería ser controlada a través de la función del páncreas. Pero, cuando el órgano falla, se produce un aumento de glucosa en nuestra sangre que no somos capaces de absorber, por lo que se provoca una hiperglucemia. Generalmente tiende a presentarse entre el segundo y tercer trimestre del embarazo y a afecta a 5% de las embarazadas.

Toda mujer embarazada debe realizarse una prueba para detectar si padece esta afección, aunque también existen síntomas a los que hay que estar alerta; fatiga extrema, infecciones constantes, mucha sed, pérdida de peso aún cuando nuestro apetito se incremente. Si notamos cualquier de estos síntomas es necesaria una consulta inmediata con el ginecólogo para detectar la enfermedad y comenzar con el tratamiento.

El tratamiento consiste en preocuparse de mantener los niveles de azúcar en la sangre en índices normales. Para ello se elabora un plan nutricional junto con una nutricionista especializada en estos casos. También en necesario hacer un seguimiento cercano al bebé a través de ecografías y monitoreos cardiacos. Son pocos los casos en que se necesita un tratamiento con insulina inyectable.

Los hijos de madres que presentaron diabetes gestacional suelen nacer con un peso sobre lo normal. Se debe vigilar de cerca el nivel de azúcar en la sangre del bebé, el que puede ser más bajo que el normal, si ese es el caso, se el administra glicemia por vía intravenosa. Pero no te preocupes, no existen mayores consecuencias futuras.

Después del parto, la diabetes gestacional tiende a desaparecer, aunque quienes la han padecido tienen un riesgo más alto de desarrollar diabetes tipo II. Para evitarla se recomienda seguir una dieta sana, controlar el peso, tener una actividad física constante. Si vuelves a embarazarte, debes tener especial cuidado, pues los riesgos de volver a padecerla aumentan.

Adoptar o no adoptar

Desgraciadamente, en todo el mundo existen miles de familias desestructuradas o personas que no pueden o no quieren hacerse cargo de sus hijos e hijas.

En algunos casos se dan acogidas temporales, pero en otros, los y las menores esperan a que una nueva familia quiera acogerles en su seno.

No es un paso sencillo, no sólo por todos los trámites que hay que realizar, sino porque psicológicamente hay que estar preparados y preparadas. Aportar a un niño o una niña significa quererle y aceptarle como uno o una más de la familia. Esto implica también conocer su pasado y sus posibles traumas o problemas porque estos aparecerán tarde o temprano. Sobre todo si el niño o la niña tiene la edad suficiente.

Para ellos, tampoco será fácil, porque siempre les quedará la duda de por qué su familia biológica no les quiso y los dieron en adopción.

Por otro lado, adoptar a un niño o a una niña no significa llevar a casa un ‘juguete’ para que juegue con su hermanito o hermanita, ni para lucirle ante los amigos ni para sentirse mejor por haber ayudado a un niño o niña pobre.

La adopción, como la crianza de cualquier otro hijo o hija es cuidarle, quererle, protegerle, animarle, reñirle, pasar noches de insomnio, ir a las reuniones del colegio, hablarle de sexo por primera vez, castigarle sin paga…

Si todos estos aspectos no están claros, será mejor que no sigamos adelante o que lo pospongamos para pensarlo mejor. La adopción es una decisión tan importante como la de tener un hijo.