Nuestros pequeños Súper Héroes

La otra tarde, Nicolás de tres años, se encontraba jugando con su primo a los superhéroes. Cada uno de ellos tenía un poder y me sorprendió ver la violencia que cada una de esas habilidades “especiales” incorporaba. Lanzar fuego, hacer cosas explotar, armas, etc.. Acaso nuestros niños no pueden ser héroes con sus propios dones.

Para ello, nada mejor que incorporarnos a su juego y hablarles de las habilidades especiales que cada uno tiene. Por ejemplo Nicolás, amantes de los animales, tiene el rugido del león, capaz de ahuyentar a todo y todos lo que le asusten.

Allí no hay armas, sólo una magia que tienen dentro de ellos y que además de servirles como forma de diversión, les enseña a sentirse más seguros consigo mismos y con lo que les asusta. Ahora si algo le da miedo, Nicolás sabe que tiene que rugirle como el rey de la selva que es y varias veces le he visto hacerlo, total con el león nadie se mete.

Todos nuestros chiquitos con unos héroes. Contarles como ese beso que nos dan al llegar a casa nos cura de lo que no nos gustó del día o como cada vez que miramos su foto nuestro corazón se alegra y hacemos las cosas con más ganas. Cada niño es mágico y está en los adultos hacerles entender que no se necesitan armas externas sino que todo está dentro de ellos para ayudarles a conquistar un mundo que están conociendo.

Deja un comentario