Nuestros bebés más longevos

Es agradable saber que nuestros hijos llegarán a vivir más que nosotros (siempre que no pase nada, y ojalá que sea así). Pero cuando miras a tu bebé y lees esta noticia o la ves por los telediarios se te hace difícil pensar en tu criatura como una persona adulta, menos aún como un anciano de 100 años.

A veces, creo que muchas veces, pensamos para nosotros mismos que ojalá se quedara pequeñito para siempre porque para nosotros así no pasaría el tiempo y siempre seguiría estando con nosotros, sin tener que hacer frente a la vida, crecer, enamorarse, casarse,…

A mí, por lo menos, me pasa eso a menudo, cuando miro su carilla y pienso, no crezcas que si lo haces ya no serás igual… Y es que algunas veces tenemos miedo de que, al crecer, su comportamiento cambie, que ya no seamos lo más importante para ellos y nos desplacen a un segundo lugar. O incluso tememos que nuestro hijo no sea como esperábamos, y nos culpemos de ello por no haberlo remediado. Pero eso es algo que debemos afrontar.

Lo que sí debemos hacer es plantearnos el futuro de nuestros hijos. Si, según los estudios, van a vivir al menos hasta los 100 años, quizás debamos inculcarle una alimentación sana, ejercicio diario,… para que, cuando sean mayores, no sólo sigan con esa rutina, sino que también sigan saludables y continúen haciendolo como hasta ahora para que, cuando lleguen a viejos, no tengan tantos achaques como podemos tener nosotros y puedan disfrutar de su ancianidad de la mejor manera posible.

Deja un comentario