Niños y niñas hospitalizados

Tu hijo o hija debe ingresar en un hospital, tiene miedo y repite la pregunta con insistencia. La hospitalización supone muchos cambios de golpe. Se encuentran en un entorno extraño, con nuevas rutinas y personas que no conocen, y eso les hace sentirse solos e inseguros. La estancia puede convertirse en una experiencia traumática que genere estrés y ansiedad. Por eso es muy importante prepararles para esta nueva situación.

Ante todo, no debemos mentirles sobre el motivo de su ingreso en el hospital. Sólo conseguiremos que éste se sienta engañado y esto afecte a la confianza que nos tiene.

También debemos explicarles la situación que se va a encontrar en el hospital. Habitación diferente, cambios en el horario de comidas, cambio de actividades, realización de pruebas o intervenciones quirúrgicas…

Es importante que nuestro hijo o hija se lleve al hospital algunos juguetes u objetos que le reporten seguridad y que sean significativos para él. Esto le ayudará a establecer una continuidad entre el ambiente de casa y el del hospital.

No debemos hacerles promesas que no estemos seguros de poder cumplir. Por ejemplo, no le avancemos el día de alta si no lo sabemos con seguridad.

Es positivo que nuestro hijo o hija mantenga contacto con familiares y amigos ya sea por teléfono, por carta, etc. Esto les ayudará a estar más animados al ver que los demás se preocupan por él y además facilitará la relación con estas personas cuando vuelva a casa o a la escuela.

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