Niños en el borde

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Hablamos de un niño que está en el borde porque si bien no tienen un diagnóstico definido de retraso mental, funcionalmente y psíquicamente así se posicionan con respecto al objeto de conocimiento.

Si tomamos las Necesidades Educativas Especiales en sentido amplio, coinciden con las necesidades de muchos niños ya que con la utilización de los recursos disponibles en su medio no han alcanzado para que pueda avanzar en sus aprendizajes.

Otro de los parámetros principales a tener en cuenta es la posibilidad de avance a través de la ayuda del “otro” en las actividades escolares. (el otro como un par más capacitado o el adulto).
Y Otro en el sentido que aporta el Psicoanálisis: lugar inconsciente en el que fue ubicado y se posiciona. Lugar de imposibilidad en este niño, que en su progresivo desciframiento le posibilitará correrse y ubicarse de manera diferente con respecto al objeto de conocimiento.

En función de todos estos elementos elaboramos su estilo de aprendizaje, privilegiando sus potencialidades, necesidades e intereses.
Construimos adaptaciones curriculares consideradas como herramientas útiles tanto para el niño como para el docente.

Para formular dichas adaptaciones, es fundamental tener en cuenta el contexto en el que se elaboran. Cada niño requiere de un trabajo personalizado, particular porque el niño es un sujeto único que se encuentra en un momento de constitución subjetiva particular, en un grupo determinado, con un maestro determinado, en una escuela determinada.

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