Niños con TGD

Es un enorme desafío para docentes integradores y docentes de la escuela común la tarea de integrar a un niño con trastornos generales del desarrollo. Este desafío tiene que ver con aprender, enseñar, estudiar y ver cuáles son las posibilidades de éstos niños.
 
En este proceso, el acompañamiento de la familia, es una pieza fundamental para lograr los objetivos propuestos por los docentes y profesionales que trabajarán con el niño a lo largo del año.
 
La consistencia, validez y estructuración que deben necesariamente tener los proyectos pedagógicos para estos niños con conductas disruptivas y desafiantes, exigen planificaciones estructuradas y dirigidas por el docente, cuyos objetivos de intervención tienen que ver con la enseñanza de rutinas para el aprendizaje, la redirección de la atención a estímulos relevantes para la ejecución, discriminación sensoperceptiva, como así también el desarrollo de formato comunicacional. Es de suma importancia el desarrollo de los vínculos de confianza, afectuosos, previsibles, seguros y firmes.
 
En la evaluación, los docentes deberán tener en cuenta todos estos ítems en sus dos vertientes: escuela común y escuela especial. Los padres con la escuela deberán ir tejiendo el entramado que permita sostener a este estudiante dentro del sistema.
 

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