Mi mejor experiencia

Que os voy a contar a cerca de los sentimientos que se despiertan en toda mujer al ser madres, verdad?. Las que ya hemos pasado por eso solo sabemos decir que es una sensación indescriptible, y es verdad. Yo recuerdo ese momento como una mezcla de sentimientos contradictorios. Por un lado te sientes la mujer más feliz del mundo, te entran ganas de llorar al ver ese bebé que ha nacido de tu vientre. Por otro lado te sientes insegura y tienes miedo de no estar a la altura para saber cuidar de esa personita tan indefensa. Y por supuesto estás hecha polvo del parto ya que suelen ser unas horas muy duras hasta que por fin le puedes ver la carita a tu hijo.
 
Para mi forma de pensar creo que no te haces a la idea de haber tenido un bebé hasta que no llegas a tu casa y te quedas sola con esa personilla que depende totalmente de ti. En el hospital estás muy cansada y la familia no ayuda demasiado entrando y saliendo cada dos por tres de la habitación. Cogen al niño, le miran los pies, las manitas, si es niño se atreven hasta a quitarle el pañal para verle la” pichurrina” y tu no te sientes con fuerzas para discutir con nadie. En cambio en casa podéis respirar los dos un poco de paz y intimidad. Puedes actuar sin miedo a que nadie te pueda decir que eso que haces no está del todo bien porque esas personas hacen esas cosas con sus hijos de diferente manera. Lo cual no significa que la de ellas sea la forma acertada, en absoluto, pero todo el mundo tiene boca para hablar, verdad?. En casa tienes la libertad de charlar con tu pequeño, estirarte con él cuando está durmiendo y embobarte mirándole la carita, darle el pecho relajadamente sin que se pueda presentar alguien de improviso y te sientas cohibida. En fin, puedes ser realmente tu. En esos momentos a quien te apetece tener al lado es a tu pareja para observarlo mientras se te cae la baba viendo como tu chico le hace mimitos a tu principito. Alguien que también te sirve de gran ayuda es tu madre, no la madre de tu novio, no, la tuya!. La puedes llamar para que te resuelva cualquier duda sin miedo de que piense que eres una inútil. Yo he confiado mucho en mi madre y la verdad es que me ha servido de gran ayuda cuando he tenido alguna duda. Nadie nace sabiendo ser madre, es algo que aprendes a medida que van pasando los días y la verdad es que es algo muy emocionante.
 
Para mi, sin duda, ser madre es lo mejor que me ha pasado en la vida. Os quiero con locura Nora y José Manuel.

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