Marionetas para bebés

Cuando éramos pequeños, muchos de nosotros hemos visto funciones, en la calle o en los parques, donde, tras una caja, había varias marionetas que contaban una historia. Recuerdo la sensación que me invadía porque me identificaba con los personajes, como cualquier niño, y veíamos cómo teníamos que ayudarlos a que el malo no los pillase y, claro, éste se enfadaba con nosotros porque les chivábamos a los buenos dónde estaba él.

Hoy en día esos teatros no se ven tan a menudo en las fiestas ni en los parques, y es una lástima. También podemos construirlo nosotros mismos pero no es lo mismo, lo divertido y gratificante es disfrutar con nuestros pequeños de las risas, de los sustos que las situaciones de las marionetas les producen.

Hay otras marionetas que no se ven mucho hoy en día. Son las marionetas de hilos que eran dificilísimas de conseguir que se movieran tan bien como a quien se las comprábamos, pero que no por eso dejábamos de querer una marioneta así que nos hiciera esas cosas así, moverse con ese ritmo, o mover la cabeza de tal o cual modo.

Los juguetes antiguos, con los que solíamos divertirnos, están desapareciendo rápidamente pero no debería ser algo de lo que nos olvidáramos para siempre, tenemos que hacerles ver a los niños que se pueden hacer cosas divertidas sin necesidad de gastarle un dineral en el último juguete de moda, y que no por ello es más aburrido, porque puede ser más gratificante que los juguetes de ahora.

Por ejemplo, para hacer una marioneta de dedos, lo más sencillo es coger unos guantes y cortar los dedos. Como esos dedos serán muy grandes para los niños nos vendrá de perlas porque así sabremos que pueden ponérselos y quitárselos sin problemas. Ahora toca decorarlos para lo que podemos usar rotuladores permanentes y, para ponerles pelo, con pegamento y lana conseguiremos melenas o pelo corto, a nuestro gusto.

En cuanto a la ropa no hay dificultad porque con trocitos de tela podemos hacer faltas, camisas,… y para darles los detalles usamos los rotuladores permanentes.

Como véis, hay muchas formas sencillas de hacer marionetas, ésta se me ha ocurrido ahora, pero hay muchas más. Y seguro que a nuestro hijo le encanta la idea de ver cómo un muñequito se mueve y le saluda y le habla.

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