Maravillándonos con el aprendizaje de los pequeños

 

Todos los días me maravillo a través de los pequeños aprendizajes que realiza Nico de dos años y tres meses. Su manera de relacionar las cosas y aplicarlas a su mundo es tan pura y sabia que me sorprende. Los chicos son en definitiva las personas más prácticas que conozco. Para él todo tiene un significado y uso, nada existe por el puro hecho de existir.

Cada vez que Nicolás encuentra algo en el jardín y no lo conoce, me lo entrega para que le explique qué es. Apenas le digo su mente se pone en acción para asociar el objeto a alguna vivencia de su día a día. La otra tarde encontramos la pluma de un pájaro, cuando le explique que las aves las usaban para volar, extendió sus brazos y salió corriendo con la pluma.

También encontramos ramas de un árbol, me dijo que era un palito grande, ahora todo lo compara con grande y chiquitito, le dije que eran de árbol, por lo que Nico lo fue a plantar a la tierra, esperando que saliera un nuevo árbol y se volviera “grande, grande, cómo dice él.

Con las piedras construimos torres, y una cubeta grande se transformo en un túnel para su auto de juguete. Nada queda desaprovechado. Es lo lindo de esa edad, los juguetes no tienen que ser caros o brillantes, sólo basta asociar e imaginar para aprender.

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