Malito y en la calle

Muchas veces nos hemos encontrado con que tenemos a nuestro hijo malito y, salvo al médico, no queremos sacarlo a la calle por si empeora o coge otra enfermedad.

Pues aunque el bebé esté malito, si se encuentra bien, con ganas de jugar y despierto, no hay por qué tenerlo encerrado en casa, salvo, claro está, que el médico nos haya dicho lo contrario, que tenga fiebre o una enfermedad contagiosa. Los niños son más fuertes de lo que parecen y no hay que alarmarse y ponerse estricta a la hora de curarlo y sacarlo a la calle; si pensamos en la enfermedad más común, los resfriados, no son por enfriamientos sino por virus que hay en el ambiente y si tenemos al nuestros hijos siempre en casa sin abrir ventanas ni renovar el aire, los virus no se irán y no remitirá el resfriado.

Tampoco digo que tenga que estar todo el día en la calle; el mejor momento para salir en invierno (siempre que no llueva, haga viento o haga frío) es de 10 de la mañana a 2 de la tarde. Si queremos salir con el niño, aunque esté malito, esas horas serán las ideales pero, a modo de precaución, vigilaremos el estado del pequeño por si empeora. Y, sobretodo, procuremos que esté bien abrigadito en su silla de paseo (o en su capazo).

Verás como vuestro hijo se recupera más prontito y además se alegra de salir a la calle; y nosotras también estaremos contentas de ver a nuestros hijos recuperándose y volviendo a ser los pequeños monstruitos de siempre.

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