Los vínculos entre padres, madres y bebés

El apego es un vínculo muy especial, estrecho y cálido, que se establece entre el bebé y sus padres y que facilita la crianza. A los hijos les asegura que van a ser cuidados de forma adecuada, y a los padres les proporciona satisfacción por su tarea.

El apego ha sido muy estudiado tanto desde el campo de la psicología como de la etología (ciencia que estudia el comportamiento de las especies animales, incluido el hombre).

Todas las especies animales que dedican un tiempo al cuidado de sus crías desarrollan vínculos de apego. En el desarrollo de este vínculo intervienen factores físicos como su aspecto, su alimentación y su crecimiento.

Para que el bebé sea atractivo para sus padres y madres, de forma que lo cuiden a lo largo del tiempo que va a necesitar para desarrollarse y ser autónomo, la naturaleza dota a las crías de todas las especies de unos rasgos físicos similares en cierto modo como la cabeza grande en proporción con el cuerpo, una frente amplia y prominente, rasgos pequeños y suaves, no angulosos ni prominentes.

El hecho de tener que amamantar o alimentar frecuentemente a los bebés es un "truco" de la naturaleza para que se produzca el apego. Los animales cuyos bebés tardan más tiempo en emanciparse amamantan con más frecuencia que los que tienen un corto periodo de crianza.

Deja un comentario