Los resfriados en los niños

Los resfriados son, de las enfermedades menos "graves", las que los niños lo pasan peor porque se sienten que el cuerpo no les responde, aunque quieran jugar, pero notan que no tienen ganas de hacerlo y sólo quieren estar, en esos momentos, pegados a sus madres y padres, donde se sienten seguros.

Los resfriados, como para los adultos, pueden ser de dos formas: nariz y garganta, o sólo garganta.

Si es sólo la garganta lo que les duele es más complicado porque sienten que no pueden tragar bien, pueden incluso tener mucha tos y que ésta no les deje dormir, o que les haga vomitar por lo que la comida la dejan en un espacio secundario, sobretodo cuando ya han vomitado una vez porque temen que les vuelva a pasar y aún recuerdan la sensación anterior.

Con respecto a un resfriado de nariz y garganta pues es penoso sobrellevarlo. Imaginaos si a nosotros nos llega a costar  a veces, pues a ellos que son pequeños y no saben qué hacer para aliviar su dolor, es por lo que hace que los niños, cuando están enfermos, estén más susceptibles y mimosos. Al igual que pasa con un resfriado de garganta, también les duele y les es más complicado tragar, pero a eso hay que unirle el hecho de que los mocos que tiene se le pueden pegar a las paredes de la garganta con lo que, cuando ingieren comida, alguna se queda pegado, y es por eso que cuando tosen llega a vomitar algo de comida, porque liberan así el conducto.

Con los mocos también hay que tener especial cuidado y durante varios días tendremos que estar con unos cuantos pañuelos en las batas, pantalones o faldas que llevemos puestos porque si no irá manchandose.

Con respecto al tratamiento, los pediatras son los mejores para indicarnos qué darle a nuestros hijos, pero puede aliviar un humidificador (para que el ambiente no esté muy cargado), suero fisiológico (para limpiarle la nariz a nuestro niño) y aspiradores nasales (para quitarle los mocos).

Deja un comentario