Los Juegos Cooperativos

Los juegos cooperativos son aquellos que implican a todos los niños y su realización depende de quienes participen.

Con esta clase de juegos se aprende más por la experiencia y los ejemplos observando y experimentando uno mismo; hay mayor conocimiento que si sólo se escucha lo que los adultos dicen o ven lo que los adultos hacen.
 
Cuando hablamos de niños, los primeros juegos cooperativos tienen que ser sencillos. Un ejemplo lo tenemos en “El paracaídas” que se realiza en el patio o en un espacio grande y abierto, y en donde se precisa la colaboración de más de un adulto. Los niños se colocan formando un círculo grande, alrededor de un paracaídas (o manta grande) que se ha extendido en el suelo. Los adultos mueven los bordes, invitando a su exploración por debajo, hasta que el grupo desea esconderse debajo. Se trata de taparse todos y de hacer "una casa" común. También se deja libertad para salir y entrar a la "casa".
 
Otros ejemplos podrían ser “el coro de la patata” o “el patio de mi casa”.
 
Las características que deben reunir los juegos para ser cooperativos son:
 
– Crear un clima de clase basado en la comunicación.
 
–  Facilitar la integración de todos en el grupo.
 
–  Aumentar la autoestima
 
– Iniciar conductas grupales.
 
– Desvincular la actividad de los resultados.
 
– Permitir que todos participen en el éxito o fracaso de la actividad, asumiendo parte de responsabilidad.
 
–  Iniciar y favorecer conductas de reflexión para actuar y compartir.
 
– Desarrollar habilidades sociales de diálogo y consenso.

 
Sobretodo lo que hay que lograr es que los niños se divierta y aprendan con el mismo los valores que deben aprender.
 

Deja un comentario