Los baños de un bebé

A los bebés no hay por qué bañarlos todos los días si no se han ensuciado en exceso y si los tenemos limpitos, no tenemos por qué meterlos cada día en el agua, salvo que sea porque a los niños les gusta y porque es un modo de relajación.

Con respecto a cuándo bañarlo eso dependerá de cada bebé aunque, en mi caso, prefiero bañarlos por la noche, antes de cenar, para que se relajen y puedan después coger el sueño mucho mejor y más rápido. Un baño por la noche, al igual que, para los adultos, nos suele relajar e incluso nos olvidamos de cenar o pasamos de la cena por irnos a la cama de lo relajadas que quedamos, para los niños es igual, les relaja mucho estar en el agua porque se sienten como si estuvieran en el vientre materno de nuevo.

Pero puede haber bebés que no les guste bañarse de noche y prefieran que el baño sea por la mañana, o a primera hora de la tarde, porque lo cogen mejor o simplemente porque les gusta. Sea como se lo que sí debemos intentar cumplir es un horario específico para la hora del baño de modo que el niño aprenda a identificar momentos del día y después nos sea más sencillo "imporner" una rutina de cara a la guardería o colegio.

Otros detalles que tendremos que tener en cuenta es el tiempo porque si hace demasiado frío es conveniente no bañarlo por si coge fresco y se nos resfría, sobretodo si no tenemos calefacción y notamos que hace un poco de fresco en casa (los niños, al ser más pequeños, lo notan más).

Los baños con bebés son siempre distintos, parece que,en el agua, van descubriendo cosas nuevas. Por ejemplo, cuando se hacen pipí en la bañera, se quedan extrañados porque ven salir de su cuerpo algo y si encima nosotros nos reímos, entonces lo toman como una gracia y es posible que lo sigan haciendo más veces.

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