Los alcances de la cirugía fetal

 

cirugia[1]

Hace unos años, el descubrir que el bebé en gestación presentaba algún problema de salud o malformación grave que no le permitiría sobrevivir hasta el final del embarazo o requería una peligrosa cirugía al nacer era casi una sentencia de muerte. Hoy los médicos son capaces de reparar varias condiciones de salud antes de nacer con mayores índices de éxito.

Trastornos como la espina bífida, hernias, pequeños tumores, malformaciones cardiacas, del cordón umbilical o la placenta, son ahora curables s a través de técnicas mínimamente invasivas y que no requieren de grandes incisiones, ya que en gran parte de los casos se puede recurrir a la cirugía laparoscópica, la que no deja ningún tipo de cicatrices en la madre o bebé por nacer.

En casos más graves, se debe optar por una operación abierta, en la que el feto es expuesto a través de una incisión en el vientre y útero de la madre. Por su carácter invasivo, ese tipo de operaciones conllevan mayores riesgos, aunque los beneficios los sobrepasan al tratarse de casos en la que la mayoría de los bebés moriría antes o luego de nacer.

Existen centros y médicos especializados en la cirugía fetal, capaz de dar nuevas esperanzas a casos que antes parecían como perdidos y asegurar una existencia normal a bebés que hubiesen tenido que lidiar con serias malformaciones o discapacidades durante el resto de su vida.

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