Llega Papa Noel

Ya prontito llegará Papá Noel a casa cargadito de juguetes. Los niños en esta época del año están nerviosos y sensibles porque saben que Papa Noel los está mirando muy de cerca para decidir que es lo que este año les va a traer según lo bien que se hayan portado. No causa el mismo efecto en los niños decirles en el mes de Agosto que se porten bien ya que el “gordito bonachón” les está observando que decírselo en el mes de Diciembre, que es cuando realmente quedan poquitos días para que estos niños vean envueltos sus pequeños tesoros bajo el árbol de Navidad. Parece que esta época del año les afecta y por lo menos los míos se suavizan porque saben que cada vez que se les riñe en el colegio o en casa el “gordito bonachón” tacha de la lista uno de sus juguetes. Cada día al terminar de cenar ojean la revista de la tienda de juguetes que dejaron días atrás en el buzón y se les ilumina la cara pensando en todo lo que este año pueden conseguir según como se hayan portado. A mi me encanta mirarles cuando tienen que decidir entre todos esos juguetes de la revista cuales son los dos o tres que más les gustan, cambian de opinión cada vez que vuelven a abrirla después de cenar…
Cuando llega el día en que tienen que abrir los paquetes se levantan exaltados, cantan frenéticos eso de “NAVIDAD DULCE NAVIDAD”, y se vuelven locos cuando abren la puerta del comedor y ahí están puestecitos estratégicamente los regalos según el orden en que queramos que los vayan abriendo. Se dan cuenta que ellos han pedido tres juguetes cada uno y ahí hay ocho en total, por lo que mi pareja y yo les explicamos que eso es debido a que se han portado tan bien durante todo el año que Papá Noel ha decidido que se merecían un juguete más. Saltan de alegría al ver que por fín ha llegado su recompensa. También hay que tener en cuenta, les dices, que el año que os portéis mal os dejará un juguete menos. Pero eso aun lo ven muy lejos y nada les impide disfrutar a tope de ese momento. Primero abren sus regalos, los miran , alucinan porque es exactamente lo que habían pedido y luego viene cuando miran lo que les han traido a su hermano o hermana. Comparan los juguetes y siempre da la casualidad que les gusta más lo que le han traído a ellos mismos. Es normal, les explicas, a cada uno le han traido lo que ponía en su carta de Navidad.
Se pasan todo el día comentando todo lo que ha comido Papa Noel por la noche, le pusieron leche y galletas y no ha dejado ni las miguitas, yo miro a mi pareja sabiendo lo bien que nos sentó ese tentempié nocturno y echamos a reir. Que bonita es esa inocencia que tienen los niños, me encanta vivir la Navidad con ellos porque me hacen sentir una niña de nuevo.

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