Las primeras peleas en el jardín de infancia

42-16609046

Cuando nuestro hijo llega del jardín de infancia o la guardería con un algún rasguño o golpe comenzamos a preocuparnos acerca del ambiente del establecimiento. Al hablar con la parvularia, de seguro nos enteraremos que nuestro pequeño angelito estuvo envuelto en una pelea menor, donde el susto es más fuerte que las heridas.

En muchos niños, sobretodo los hijos mayores o únicos, la idea de compartir demora mucho en arraigarse en su cabeza. Ellos lo quieren todo y en el momento, no estando dispuestos de esperar tranquilamente mientras otros reciben lo que él desea. No por ello significa que nuestro pequeño se ha convertido en un bravucón, sólo que necesita aprender nuevas actitudes sociales que con el tiempo le ayudarán a mejorar su relación con otros.

Es muy bueno hacerles la pregunta, ¿Jugarías con algún niño que te pegue? Obviamente la respuesta será no. Por ello debemos explicarles que él, al pegarles a los otros pequeños, está privándose de la posibilidad de hacer nuevos amigos.

Pero a veces las cosas se dan al revés y nuestro hijo no es el agresor, sino que un pasivo receptor de los golpes, tirones de pelo y rasguños de otros. Muchos padres les dirán que de inmediato devuelvan la agresión, continuando así un círculo de violencia que podría extenderse hasta la adultez. Al contrario, debemos explicarles que al ser golpeados o ante la mera amenaza, deben pararse firmes frente al otro chico y decirles, “A mi no me agrade que me golpeen, tal como a ti tampoco te gustaría. Así que no lo vuelvas a hacer.”

En caso de que la situación salga de todo control, es vital concertar una reunión con las educadoras para llegar al fondo del asunto y quizás también hablar con los padres del niño que causa los conflictos.

Deja un comentario