Lactancia Mixta

La lactancia mixta, como su nombre indica y como muchas de vosotras y de vosotros ya intuiréis, es cuando al bebé se le da leche materna pero también leche artificial.

Existen varios casos en los que es necesario implantar la lactancia mixta que son:
 
1.- Cuando la madre no tiene  demasiada leche para alimentar al bebé. En estos casos lo mejor es, a la hora de darle de comer, primero optar por el pecho para que el niño intente succionar todo lo que pueda de los pechos de modo que le demos la inmunidad posible y, a continuación, darle la leche artificial.
 
2.- Cuando la madre no puede darle el pecho al bebé (por trabajo o problemas de salud).
 
3.- Como tránsito de la leche materna a la leche artificial. En este caso se puede hacer que el bebé tome la leche materna en una toma y en la otra toma darle la leche artificial de modo que se vaya anulando el pecho pero nunca haciéndolo de modo brusco sino que han de transcurrir varios días (o incluso semanas) para lograr hacerlo bien.
 

En la medida de lo posible, y como ya he dicho en varias ocasiones en DeMamás, la lactancia materna es lo mejor que puede haber para los niños y es algo que no deberíamos impedir ni dejar sólo por cuestiones estéticas o de trabajo, a pesar de que, en muchas ocasiones, y no lo negaremos, es un engorro (es algo que pensamos todas las madres pero cuando estamos dándole el pecho a nuestro hijo esos pensamientos se van de la cabeza por arte de magia).

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