La respiración durante el parto

Una de las cosas más importantes que se aprenden en las clases de preparación al parto es el tema de la respiración. A primera vista puede parecer algo inútil, pero tiene su razón de ser.

Una buena parte del dolor que provocan las contracciones una vez se ha iniciado el parto, es el roce del útero endurecido con el diafragma. Por eso, se deben evitar las respiraciones profundas, ya que el diafragma baja y el roce es mayor.

De ahí que las respiraciones tengan que ser superficiales mientras dura la contracción. Una vez que pasa, descansaremos realizando una inhalación más profunda.

Ahí es clave el papel de la pareja controlando el tiempo que dura cada contracción y avisándonos de cuánto queda para que pase.

Existen varias formas de practicar estas respiraciones superficiales. Se puede respirar por la nariz, inhalando y expulsando el aire por las fosas nasales. También realizando todo el proceso por la boca.

Otra variante es hacerlo combinado, coges aire por la nariz y lo expulsas por la boca. Durante el período de dilatación, que es tan largo, sobre todo para las primerizas, podremos utilizar todas ellas para no cansarnos en exceso.

Se debe tener en cuenta que, al final, las contracciones suelen aparecer con una frecuencia de 3 minutos y cada una dura un minuto y medio.

20070417klpcnavid_374.Ies.SCO www.kalipedia.com

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