La novia de papa/El novio de mama

A veces, en los hijos de padres separados o divorciados, se crea un vínculo mayor entre la madre o el padre que no quieren que se rompa nunca y que genera muchas veces algunos problemas, sobretodo cuando su padre o su madre comienza a salir con otra persona y el niño ve a esa figura como una amenaza y que se generen al principio roces y desconfianzas, no sólo con esa persona, sino también con la madre o el padre, como si por tener un nuevo "amigo" supusiera que se va a olvidar de sus hijos.

En estos casos lo mejor es no forzar las cosas. Hay que tratar de ir explicándole poco a poco la situación pero nunca obligarlo, si él o ella no quiere, a estar con ellos cuando está en casa esa persona porque conseguiremos el efecto contrario y es que lo odie mucho más y, con ese odio, también nos incluirá a nosotros mismos por haberle obligado a estar en un sitio que no quería estar y viendo cómo su madre o su padre conversa con una persona y ve los gestos que ésta hace.

Muchas veces lo que solemos hacer es castigar al niño, bien porque se ha portado mal, o porque le ha hablado mal a esa persona,… Por muchas cosas, pero tampoco es bueno. No es que debamos dejar que trate como quiera a una persona extraña, ni mucho menos; pero debemos de hablar con él. El mero hecho de castigar al niño sin darle un motivo, un razonamiento y un tiempo de escucha no sirve de nada porque es como si supiera que su comportamiento está mal pero el castigo no es tan malo.

Por eso la comunicación con los hijos es tan necesaria, porque hablando podemos llegar a  conocer los sentimientos de las personas y ver qué les molestas y qué les agrada. De ese modo sabremos qué hacer para que nuestro hijo vaya aceptando poco a poco la figura de un novio para mamá o de una novia para papá (sin que ésta suponga una sustitución de su verdadera/o mamá o papá).

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