La mantita de seguridad

blanket

 

Todos recuerdan a Linus, ese personaje de las tiras cómicas de Snoopy que no se despegaba de su mantita para ir a ningún lado. Como muchos niños, Linus asociaba su mantita a estar seguro y protegido. La gran mayoría de los niños se apega a un objeto ya sea para dormir, salir fuera de casa o cuando los padres no están.

Llamados objetos de protección, pueden ir desde una manta, un pañal de tela, animales de peluche o cualquier otra cosa que le recuerde alguna situación o persona que le hace sentir tranquilo en momentos de ansiedad.

La mayoría de los chicos sólo les utiliza hasta los 3 ó 4 años, momento en que ya están listos para desarrollar actividades independientes sin el miedo constante a la separación de los padres. Pero en algunos casos ello no se da, presentando problemas para el desarrollo psicológico y social del chico, quien será objeto de burlas por llevar un osito consigo en primaria.

No por ello debemos tomar el objeto y quitárselos. Tampoco esconderlos y decir que se ha perdido. Una buena manera de hacer la transición más fácil es proponerles que obsequien su mantita a un hermano o primo bebé, siendo éste un gesto en el que el niño acepta que es mayor y ahora puede cuidar a otro, él que dependerá del si de alguna manera. Los niños deben saber que ahora son capaces de hacer más cosas y tener más responsabilidades. Pedirles que ayuden a cuidar de una mascota también es una buena idea para hacer la transición de “necesitados” a “necesarios.”

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