La maníaca de mi hermana

Supongo que cada una actúa de una forma diferente al resto de personas al tener una criatura. Todos tenemos nuestros métodos y nuestras manías a la hora de educar a un hijo. Pero cuando ves que alguien cercano a ti se sobrepasa con la atención que le está prestando a su bebé dudas de si debes o no hablar con ella de este tema. El caso es que desde que ha nacido mi sobrina, que dicho sea de paso es una niña guapísima, mi hermana se ha vuelto una súper maniática, y cuando me refiero a maniática es en plan obsesivo con su hija. Estoy de acuerdo con ella cuando no permite que se fume delante de su hija, eso es súper perjudicial para los niños. Entiendo que haga lavarse a todo el mundo las manos cuando van a coger a su niña, es una cuestión de higiene. Puedo hasta llegar a comprender que cuando la niña tenga un poco de moquitos se ponga hecha un flan, ya que es primeriza y esas cosas asustan cuando aun no estás habituada. Pero creo que en otras cosas se pasa de castaño oscuro, como cuando al caerse un chupete al suelo no le basta con lavarlo con agua, sino que deja a la niña sin su consuelo hasta que ese chupete se haya esterilizado en el aparato de los biberones. No me gusta cuando mis hijos juegan con su pareja delante de la niña y se pasa el rato chillándole a mi cuñado que tenga cuidado, que a ver si le van a dar un golpe a su hija. Yo soy la primera que controla a los niños cuando juegan, pero ya le dije en su día que si no se fiaba se sentara lejos de donde estaban jugando, por cierto eso no le sentó nada bien. Como decía, cada vez que la niña tiene moquitos la lleva corriendo a Urgencias y no se da cuenta de que allí, con tanto niño enfermo lo que hace es que le puedan trasmitir algún virus a su pequeña. Yo soy de las que creen que hay que llevar a los niños al médico cuando realmente están malitos o con fiebre alta, porque hay niños que les llegan a coger pánico a los médicos de tanto verlos. Siempre hace lo que sus amigas le aconsejan sin darse cuenta de que con quien tiene que contar es con su pareja y claro que puede escuchar a las amigas, pero siempre en segundo lugar, antes está el padre de la criatura que desde que ha nacido la niña no le presta ni la más mínima atención.
 
La verdad es que no quiero decirle nada porque conozco su carácter y se que se va a enfadar, pero me fastidia mucho ver como actúa a veces. Por otro lado pienso que no soy nadie para decirle nada, ya que para su forma de ver es ella la que tiene la razón, además no quiero llegar al extremo de que me pueda decir que ella hace con su hija lo que le da la gana. Supongo que es ella quien se tiene que dar cuenta de las cosas, pero por mucho que las personas más cercanas a ella le tiran indirectas parece que no se da por aludida. O será que no quiere reconocer sus fallos?

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