La importancia de la iluminación en la habitación del bebé

¿Cuándo debe un bebé empezar a dormir solo? Esta es una de las preguntas que las nuevas mamás se realizan con más frecuencia. Y es que la primera vez que eres mamá, hay tantas cosas que no sabes. ¿A qué se parece el sueño del bebé? ¿Cómo se pasan los días y las noches? ¿Está mal que el bebé duerma en brazos de sus padres?

La verdad es que no hay una respuesta que sea la única respuesta para todos estos cuestionamientos. Cada bebé y cada familia van encontrando solos la mejor forma de establecer ritmos de sueño que convengan a sus necesidades y situación particular.

Ello no impide el hecho de que lo ideal es contar con una habitación propia para el bebé, para que duerma las siestas, para que todas sus cosas (y el cuidado del bebé implica usar bastantes elementos), su ropa, sus juguetes. Conforme el pequeño crezca, cada vez más irá necesitando espacios adecuados para jugar, para aprender a caminar, para tener un rincón de lectura…

En cuanto a la decoración, resulta interesante decantarse por una inspiración Montessori: los lineamientos que esta filosofía ofrece permiten establecer áreas y espacios que otorgan una estructura propicia para el desarrollo del pequeño. Entre las áreas que se proponen están la de descanso, la de lectura, la de aseo personal, la de juego.

La cuestión es que todas estas áreas van necesitando una forma de “delimitación”, que se note dónde es el espacio para dormir, dónde para jugar, dónde para leer. Y en ello no sólo el mobiliario juega un papel primordial: la iluminación puede ser fundamental.

Cerca de la cama/cuna puede haber apliques murales tenues que permitan al bebé conciliar el sueño en total dulzura, pero en el área de juego principal, puede haber una lámpara que dé una luz más intensa. Estos cambios de iluminación actúan de forma tan sutil que permiten que el pequeño comprenda dónde se realiza cada acción sin necesidad de repetirlo continuamente. Es una forma de hacer más sencilla y estructurada la vida cotidiana del pequeño de una forma positiva y agradable, tanto para él como para sus padres.

En general son estos detalles, como la iluminación, los que permiten ir delineando los mejores hábitos de descanso y desarrollo para el bebé, y si el bebé está contento y duerme bien, toda la familia estará feliz.

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