La fiesta del agua

En muchas guarderías, cuando llega la estación del verano, es cuando preparan las fiestas más divertidas para los niños, la llamada "fiesta del agua" donde los niños pueden mojarse todo lo que quieran sin que los adultos les regañemos y poder disfrutar salpicando a todo el que se le ponga por delante.

La fiesta del agua suele coincidir en algunas ocasiones como la fiesta fin de curso donde se les entrega un diploma y se les hacen fotos con sus padres (algunas guarderías hacen gorros de cartulina como si se hubieran graduado para los que ya se despiden de la guardería). Es una fiesta donde los chillidos se oyen a kilómetros de distancia.

Pero también hay que tener mucho cuidado con ese tipo de fiestas ya que el agua puede ser una de las cosas por las que tengamos accidentes, por ejemplo al resbalarse los niños, o al caer de mala postura en las piscinas pequeñas que se montan para tal fin.

Es por ello que lo más aconsejable es vestir al niño a la niña de una forma para que no se haga daño. A ver, lo primero es el bañador, ya que sin él sería más difícil realizar la fiesta aunque siempre está el hecho de ponerlo con el pañal sólo o bien con las braguitas pero siempre que podamos lo mejor es un bañador suyo. Después, para que no esté descalzo durante el tiempo que durará la fiesta, que no será excesivo para evitar resfriados, lo mejor es complarle un calzado que pueda mojar sin problemas y, a la vez, que agarre la suela para evitar resbalones.

También, como medida de seguridad, mejor que vayan con el pelo recogido para que, así, no hay problemas de tirones de pelos (que suelen ocurrir en esas fiestas cuando alguien tiene una cosa que otro quiere).

En definitiva, para los peques la fiesta del agua es todo diversión pero para los adultos no es más que una fiesta donde hay que estar con 100 ojos.

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