La Escafandra y la Mariposa

El llamado síndrome de cautiverio es un término que comprende una compleja enfermedad que, aunque lo mental de la persona no está afectado, el cuerpo no le responde y el paciente no puede moverse, pero siente y escucha aunque no puede hablar ni emitir sonidos.

En  la película La Escafandra y la Mariposa, el film de Julian Schnabel,  se ve perfectamente como afecta esta  misteriosa dolencia causada generalmente por una lesión cerebrovascular. Esta enfermedad afecta  porciones importantes del tronco cerebral.

No daña los hemisferios. Constituye un gran desafío en lo comunicativo tanto para los profesionales como para la familia, ya que el síndrome se caracteriza por presentar pérdida del uso de brazos y piernas y trastornos en la articulación de las palabras y  las frases.

Como en todas las enfermedades de discapacidad mental en el síndrome de cautiverio también es muy importante el acompañamiento de la familia para desarrollar la comunicación. Entiéndase,  la ayuda profesional es necesaria pero no suficiente.

Lo más curioso es que pese a la parálisis generalizada la persona conserva absolutamente la conciencia de lo que pasa a su alrededor. Dentro del cuadro neurológico general, la persona afectada se mantiene en un estado consciente.

 La persona tiene plena voluntad, memoria, pensamiento, comprensión, sentimientos y deseos pero no puede moverse debido a la parálisis completa de su cuerpo.  Sólo puede comunicarse con movimientos oculares y parpadeos.

Algunos pueden  llegar a mover determinados músculos faciales. La mayoría de los pacientes con síndrome de cautiverio no logran recuperar el control motor, sin embargo los avances tecnológicos han permitido la creación de dispositivos que ayudan a los pacientes para que puedan comunicarse con el mundo.

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