Jugar afuera

Ahora bien, en lo personal creo que es bueno que los niños jueguen al aire libre, si en tu casa tienes jardín o algún parque cerca, procura que jueguen cuando el clima lo permita.  Sin embargo, debemos tomar en cuenta algunas cosas.

  1. Si vas a un parque, revisa primero el lugar donde jugaran tus hijos, especialmente si hay un arenero o tierra suelta, para que no haya excrementos de perro, basura peligrosa, como vidrio cortado, latas u otras cosas, ni insectos cerca que sean potencialmente peligrosos, como abejas u hormigas.
  2. Cuando el sol brille muy fuerte, ponles bloqueador solar en la carita y en las áreas expuestas de su cuerpo, para que no se vayan a quemar.
  3. Ten en cuenta que en ciertos lugares, en algunas épocas del año, hay muchísimos mosquitos, zancudos o jejenes, por lo que debes aplicarles repelente de insectos.  Estos bichos causan enfermedades potencialmente peligrosas, especialmente para los más chiquitos, como dengue y  virus del Nilo.  Y aun cuando no enfermen a los niños, les causaran mucha comezón e incomodidad.
  4. Haz que vistan gorras, pantalones y zapatos cómodos, para que puedan hacer sus actividades con total libertad.
  5. Vigilarlos mientras juegan, pues puede pasar algo imprevisto, como que se caigan de un columpio, o que algún perro los persiga.

Jugar fuera de casa tiene muchas ventajas.  Si van a un parque, socializan con otros niños que viven cerca.  Para ellos se vuelve una experiencia que esperan con ansias, algunas de las cosas que pueden jugar son juegos con pelotas, con bicicletas o triciclos, golf, frisbees, columpios…   Y para nosotras como madres, significa que desordenaran menos la casa y que estarán haciendo ejercicio, y no viendo televisión o jugando videojuegos.

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