Intolerancia a la lactosa

 

     Mi hija nació en el mes de Mayo, una niña que pesó 3.300 kg y midió 49 cm, un poco cortita pero de peso ideal. Inmediatamente nada más nacer me la puse en el pecho para que empezara a succionar, y así tener antes la subida de leche.

     La pequeña se cogió muy bien al pecho, pero mamaba muy poco tiempo, y enseguida se ponía a llorar, como si tuviera hambre. Pues nada, le volvía a dar el pecho, tomaba otro poquito, y volvía a dejar la teta. Esto lo comenté con el pediatra, y me dijo que seguramente el llorar serian los cólicos de lactante, y que lo de mamar poco tiempo no había que darle mucha importancia, ya que muchos bebés en poco tiempo sacan mucha leche.

     Todas las semanas acudía a la farmacia para saber cuanto había engordado, y la verdad es que el aumento de peso era más o menos 150 gr., lo justito que te recomiendan los pediatras. Yo estaba preocupada, porque veía que mamaba poco y engordaba lo justo.

     Al mes de nacer, empezó ha hacer las cacas de color verde claro, con mucho moco. Lo comenté a varios pediatras, y me dijeron que la pequeña tenía un poco de gastroenteritis. Al estar dándole el pecho, me dijeron que en unos días se le iría.

     No fue así, mi hija seguía haciendo las cacas de color verde lechuga, y el moco parecía como gelatina. No dormía bien ni por la noche, ni por el día, tenia muchos sobresaltos y se ponía a llorar gritando.

     La pediatra me comentó que si no era gastroenteritis, a lo mejor podría ser, que la pequeña tuviera intolerancia a la lactosa. Y así fue, le quite el pecho, con todo mi pesar, le empecé a dar leche sin lactosa, y mi hija cambió por completo, no lloraba, dormía muy bien por la noche y también durante el día, y sus cacas ya no eran de color verde y habían desaparecido los mocos.

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