Infecciones de oído

La manera más fácil de saber si tu bebé tiene una infección de oído (también conocida como otitis media aguda) — o cualquier otra enfermedad — es observar los cambios en su estado de ánimo. Si se pone irritable, o comienza a llorar más de lo habitual, debes estar atenta a cualquier problema. Si le sube la fiebre tienes otra señal importante. Las infecciones de oído tienden a aparecer después de un resfrío común o infección sinusal, de modo que tenlo también presente. También puedes notar los siguientes síntomas:

Tu bebé se toca las orejas. Esta puede ser una señal de que le duele. (No obstante, los bebés se tocan las orejas por todo tipo de razones, de modo que si tu bebé parece estar bien, probablemente no tenga una infección de oído.)

Diarrea. Un virus que produce infección de oído también puede afectar el tracto gastrointestinal.

Disminución del apetito. Las infecciones de oído pueden causar malestar gastrointestinal. También pueden hacer que tragar o masticar sea doloroso. Es posible que notes que tu bebé se aparta del pecho o el biberón después de los primeros sorbos.

Fluido amarillo o blancuzco que sale del oído. Es una señal segura de infección y también indica que se ha desarrollado un pequeño orificio en el tímpano. No te preocupes: se cura por sí solo una vez tratada la infección.

Emana un olor desagradable del oído.

Deja un comentario