Incentivemos la creatividad de los niños a través de un diario de verano

El verano significa para los chicos meses lejos de la escuela, cuadernos y pizarrones, pero no por ello debe alejarlos de la oportunidad de aprender y demostrar esa persona única que tiene dentro. Para ello nada mejor que invitarlos a crear un “diario de verano”

Basado en lo que eran los diarios de vida de antes, un diario de verano tiene como objeto ser un registro visual de las actividades especiales de la estación, retratando momentos importantes con dibujos, fotos, objetos que llamaron su atención, y algún recuerdo de días llenos de aventuras.

Si pasamos un día en la playa, podemos incentivar a nuestro niño a traer consigo una caracola o un poco de arena, los que luego podrá convertir en un recuerdo tangible pegando la arena en una hoja de papel previamente engomada con pegamento en barra y añadiendo con recortes el sol y el agua, creando además un bolsillo de papel para la caracola.

Si se salió d excursión, podemos traer con nosotros hojas, algo de hierba y fotos de animales. Hoy es fácil imprimir las imágenes digitales, las que podrán ir con el conjunto de los tesoros reunidos. Igual con los boletos si es que se visitó algún parque de diversiones.

Gracias al “diario de verano” , el niño tendrá un recuerdo de las estupendas vacaciones vividas, llegando con ganas al momento de volver a la escuela, donde podrá mostrar a sus amigos y maestros, un registro visual y creativo que vale más que la simple composición escrita acerca de lo que se hizo en el verano.

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