¡Hora de dormir!

Para muchas familias, la hora de dormir es un calvario que tienen que pasar antes que su hijo o hija quede tranquilo y descansando.

Lo primero que hay que tener en cuenta es que cada niño es diferente, por lo que aunque algunos duerman muy bien, nada indica que su hermano o hermana lo vaya a hacer igual. De hecho, no es común que los niños y niñas duerman toda la noche de un tirón.

Una de las reglas es constancia. Los niños y niñas tienen que tener una hora más o menos fija de ir a la cama a dormir y ésta debe ir precedida por una serie de rituales: el baño, la cena, el biberón, un cuento… Esta serie de pasos debe de ir preparándole para ir a la cama.

Es como cuando ponemos el abrigo y le sentamos en la silleta. ¡Saben sin duda que vamos a la calle! Se trata de hacer una del proceso y que se acostumbren a cumplir los horarios.

Otra de las reglas inexorable es acostarles siempre en el mismo sitio, mejor si es en la cuna o en la cama. Si se acostumbran a dormir en brazos o con el balanceo de la silleta después será imposible que lo haga desde un primer momento en la cama.

Su durante la noche duerme muy mal, sobre todo si todavía es lactante, la pareja debe repartirse el trabajo de levantarse a ver qué pasa. La madre lo haría cuando el bebé pide comida y el padre en el resto de ocasiones.

En niños y niñas mas mayores, y si las llamadas son frecuentes, habrá que estudiar cuál es el problema e intentar solucionarlo.

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